“La guerra es la continuación de la política por otros medios”
La Gran Guerra fue motivada por la necesidad de expansión territorial del Imperio Austrohúngaro; un cambio de política le permitió desafiar, dar el salto hacia la búsqueda de un reacomodo geoestratégico.
El primero de julio nació un niño en el poblado de Burg, que era parte del ducado de Magdeburgo. Esta región estaba incluida en los territorios de lo que se conocía en ese entonces como Prusia, un país de origen germánico que abarcaba la actual Polonia, una parte de Rusia, así como la zona oriental de Alemania; esa misma que ocupó la República Democrática de Alemania de 1949 a 1989, y que se esfumó tras la caída del Muro de Berlín. Era el cuarto y último hijo de una familia de origen acomodada, aunque no de alcurnia, por lo que era necesario buscar una colocación social a fin de tener una mayor consideración económica por parte de la nobleza. Eso se lograba por varios medios, el principal y más rápido era a través del desempeño militar. Dos de sus hermanos ya le habían abierto el camino sirviendo como oficiales del ejército prusiano, pero Carl, como se le bautizó, no sólo lo buscó en el campo de combate, sino que estableció las bases de la estrategia y la fenomenología de la guerra mediante la reflexión lógica, filosófica y política. Por ello, fue el que más destacó de los tres y el único que elevó el linaje de la familia Von Clausewitz.
Su principal frase ha sido citada en todas las academias militares del mundo. Se trata de aquella que dice: “La guerra es la continuación de la política por otros medios”. Es también una aseveración que ha sido sometida a numerosos análisis militares, políticos e incluso en las teorías de la gestión empresarial. Tal vez no era un sabio, pero sí uno de los pocos teóricos militares que se han preocupado por disecar el corpus belli y conocer sus entrañas, muchas veces, impactantes por su crueldad o por su fría verdad.
Para Clausewitz, la guerra era una cuestión de política, es decir, a diferencia de otros pensadores que la enfocan directamente como un asunto propiamente relativo a las armas como el caso de Sun Tzu o Maquiavelo, la identificaba más como una parte de los esfuerzos humanos que tienen que realizarse cuando todas las demás opciones se han agotado. No es tanto aquello de que si la política falla, entonces el siguiente paso es desatar la guerra. Por el contrario, la fórmula es seguir en una política que permita tener todas las opciones a la mano, inclusive la militar.
Su pensamiento estratégico ya estaba anticipando el origen de los conflictos bélicos de la Europa de finales del siglo XIX con el sistema de la Realpolitik, edificada por Otto von Bismark con el cual se tuvo una paz relativa en el Viejo continente a través de una política basada en los intereses inmediatos de las naciones. El problema es que esta visión estaba fundamentada en el avance del desarrollo de las naciones conforme sus propias necesidades prácticas, es decir, que podían ir hasta dónde pudieran llegar con sus propios recursos para lograr la satisfacción de sus anhelos. ¿Qué sucedía cuando una nación contaba con recursos más potentes como la fuerza y la movilización bélica? Simplemente eran elementos considerados, aunque no elegibles. Fue aquí donde la teoría de la también llamada “política real” ya no funcionaba para los propósitos que traía la nueva era del siglo XX, el reparto colonial al que Alemania y el Imperio Austrohúngaro habían llegado tarde. En un mundo donde el reacomodo político ya estaba determinado por naciones como Gran Bretaña, Francia y Rusia, en posesión de tierras ultraeuropeas, ¿dónde cabría el eje germánico, que rechazaba conformarse con algunas pequeñas colonias o protectorados en Africa y Asia? La Realpolitik o Política Real, ya no era lo suficientemente adecuada para un imperio que necesitaba posesiones y extenderse más allá de sus esferas de influencia inexorables, aquellas que los demás le habían dejado o permitido.
En 1888, con la llegada al poder de Guillermo II, emperador de Alemania y Rey de Prusia, el concepto político cambió al de Weltpolitik (Política mundial), bien podríamos decir que esta noción sería la semilla de la actual globalización que conocemos desde los años noventa. La tesis clausewitziana se cumple en el sentido en que el cambio de política, también trajo consigo un nuevo enfoque en la manera de usar la guerra para lograr los propósitos de una nación. Este cambio de pensar político permitió uno de los elementos necesarios para iniciar una expansión abierta: una carrera armamentista que, por una parte, le permitiera desafiar a sus rivales y por otra, avanzar con seguridad en pos de nuevas posesiones en un mundo que ya había sido repartido; esta fue en suma, una de las causas que dieron origen a la Primera Guerra Mundial.
