Para abordar la crisis migratoria de los niños centroamericanos y buscar soluciones conjuntas, este viernes el presidente Barack Obama convocó a un encuentro a sus colegas de El Salvador, Salvador Sánchez Cerén, de Guatemala, Otto Pérez Molina y de Honduras, Juan Orlando Hernández, en el despacho oval. Obama también ha involucrado a México en la búsqueda de la solución, por lo que sostuvo una conversación telefónica este jueves con el presidente Enrique Peña Nieto.

El jueves, los líderes centroamericanos visitaron el Capitolio donde se estudia la solicitud de la Casa Blanca para que se le concedan fondos de emergencia y medidas adicionales que buscan agilizar las deportaciones de los niños sin acompañantes; asimismo, manifestaron la necesidad de acordar una agenda conjunta que apueste al desarrollo económico, al combate del crimen organizado y a la trata de personas en sus países, en el Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos.

Además, fue relevante que la Casa Blanca analizaría la posibilidad de conceder estatus de refugiados a jóvenes que lo soliciten y aprueben el proceso desde Honduras; el plan implicaría la revisión de jóvenes en Honduras, uno de los países más violentos del mundo, para determinar si son aceptados como refugiados, lo que también podría aplicarse a los demás países.

Los desacuerdos en el Congreso de Estados Unidos han impedido establecer medidas clave para la solución de la crisis migratoria. Los republicanos, que dominan la cámara baja, han hecho fracasar la propuesta de reforma migratoria aprobada por el Senado un año atrás y han condicionado la liberación de fondos; entre los puntos más controvertidos está la exigencia de que se enmiende la ley bipartidista de 2008 contra el tráfico humano que prevé garantías especiales para menores procedentes de países no colindantes con EU.

Los legisladores demócratas rechazan cualquier cambio a la ley, medida que también cuenta con la firme oposición de los presidentes centroamericanos.

“Es el momento para decirle a los tomadores de decisión en Washington: los niños no son delincuentes, son seres humanos vulnerables y el interés primario del niño tiene que prevalecer, es un tema de derechos humanos”, señaló el presidente Hernández.

Mientras que el canciller salvadoreño, aseguró “lo que le pedimos a EU es que a estos niños y niñas se les respeten sus derechos, se lleve el debido proceso, y que tengan la posibilidad de acudir a las instancias legales que corresponde”.

Al respecto, los gobiernos centroamericanos son apoyados por la Organización de Estados Americanos (OEA), que el miércoles aprobó una declaración en la que se destaca la necesidad de que en las políticas migratorias que se les apliquen a los menores “se contemple como objetivo principal humanitario el bienestar de las niñas, niños y adolescentes migrantes no acompañados y el pleno respeto a sus derechos humanos”.

La Fundación Eychaner inició la campaña “1.000 niños para Iowa” que en apenas 10 días ha movilizado a más de 600 familias dispuestas a recibir a los menores centroamericanos, luego de que el gobernador de Iowa, Ferry Branstad, se negara a tomar esta medida.

“No creemos que esa postura represente las opiniones de la gran mayoría de los residentes en Iowa y sentimos que teníamos la obligación de desafiar la suposición de que así fuera”, expresó a Efe la directora de programas de la Fundación, Jessica Brackett, “Esos niños necesitan encontrar un lugar seguro para vivir hasta que se resuelva el problema geopolítico”, dijo, al asegurar que la campaña está generando interés en otros estados para crear iniciativas similares.