De los más de 57 mil niños que han sido detenidos desde octubre en la frontera sur de Estados Unidos, 30 mil 340 niños ya fueron entregados entre enero y el 7 de julio a sus familiares o patrocinadores, de acuerdo con el periódico Los Angeles Times.

La Oficina de Reasentamiento de Refugiados, que forma parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos, indicó que Texas es el estado que más niños ha recibido, con 4 mil 280, seguida de Nueva York con 3 mil 347, Florida con 3 mil 181, y California con 3 mil 150. Maryland y Virginia han recibido a más de 2 mil 200 menores cada uno.

Por su parte, en Denver, Colorado al menos un par de organizaciones sin fines de lucro buscan ofrecer albergue temporal a niños inmigrantes, por lo que han solicitado fondos al gobierno federal a través del departamento de Salud para acondicionar espacios donde dar vivienda, alimentación, entre otros servicios mientras resuelven sus casos.

Paralelamente, algunos residentes han ofrecido sus viviendas para recibir a niños carentes de protección y un lugar seguro donde permanecer porque no tienen familiares con quienes esperar su cita ante un juez de inmigración; incluso un grupo de abogados de inmigración planean ir a Artesia, Nuevo México, para atender legalmente a los menores albergados ahí, así como para capacitar a otros 100 abogados y puedan asistir a otro grupo de menores que serían llevados a Colorado.

Los grupos que se oponen, por su parte, han considerado que el gobierno de Estados Unidos no está cumpliendo con la ley al permitir que los niños migrantes permanezcan en el país.

La Cámara de Representantes tiene esta semana para responder a la crisis migratoria. El debate girará en torno a cuánto dinero se destinará para procesar a los niños y si es necesario alterar la ley de 2008 que da el derecho a los que menores inmigrantes de ser llevados antes un juez.

Los republicanos dicen que una parte de los fondos pedidos por el presidente Obama son necesarios para lidiar con la crisis, pero solo si van acompañados de una reforma legal. El senador John Cornyn afirmó que la crisis debe ser tratada de manera ordenada, “necesitamos tener leyes de inmigración que protejan a estos niños y nos protejan a nosotros. Y eso no significa que cualquiera o que todos bajo cualquier circunstancia puede calificar para venir a Estados Unidos y quedarse. Eso es simplemente una invitación al caos”.

Cornyn es coautor del proyecto que limitaría la posibilidad de que los inmigrantes centroamericanos soliciten el estatus de refugiado y aceleraría la deportación a sus países.

A los demócratas, como la líder de la minoría, Nancy Pelosi, les preocupa que esto castigue a quienes buscan asilo con razones válidas, “no tiene que ver solo con Centroamérica. Tiene que ver con la posición estadounidense sobre los refugiados y los que buscan asilo en todo el mundo. ¿Queremos eliminar eso y decirle a otros países, ‘acéptenlos ustedes pero no nos lo pidan a nosotros’?”.

El presidente Obama pidió al Congreso que actúe, “tengo esperanza de que el presidente de la Cámara John Boehner, y los republicanos de la Cámara no se irán de vacaciones un mes en agosto sin resolver este problema”; Boehner respondió que el presidente primero dijo estar dispuesto a reformar la ley para acelerar el retorno de los niños “pero ahora se ha echado para atrás”.

Tres presidentes centroamericanos visitaron Washington la semana pasada y pidieron un trato humano a sus ciudadanos, “Nuestros niños deben ser visto por lo que son: vulnerables y seres humanos. Tienen derechos y queremos que se les respete”, dijo el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández.