El Movimiento de Estudiantes No Aceptados (MENA), lanza un “Reto Público” al ejecutivo federal y a las autoridades educativas, “a que presenten el examen de ingreso que aplica la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) o la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), con base “en el discurso que ellos nos vienen manejando” de que los aspirantes que no son aceptados en las universidades nacionales es porque “no son suficientemente aptos para pasar un examen de admisión” y que la única solución al problema, es ir a estudiar en institutos tecnológicos abiertos al por mayor en la pasada administración panista.

“Queremos saber si ellos están desquitando esos sueldos estratosféricos, que tienen y queremos ver si son capaces de aprobar el examen”, dijeron desde un altavoz a unas 200 personas -entre aspirantes rechazados y sus familiares- reunidas en la explanada del Palacio de Bellas Artes, donde se presentó el reto que será lanzado por redes sociales.

Señaló “MENA” que hay una “estrategia dilatoria” para alargar la instalación de las mesas de negociación con los rechazados; a lo que se ha pedido que “en el momento que haya autoridades en las escuelas-tras las vacaciones de verano- que arranquen las negociaciones.”

Por lo pronto el próximo 4 de agosto, el MENA se movilizará por la zona de Zacatenco para insistir en que el diálogo con los rechazados no debe pasar de la primera semana de agosto.

Al convocar a los aspirantes rechazados a que se desplieguen por rutas de transporte y plazas públicas para entregar volantes con datos de su diagnóstico de la educación superior y sumar más rechazados de la UNAM, IPN y UAM a su causa, el MENA denunció que en el metro “han sido hostigados, e incluso, detenidos” por entregar panfletos con críticas de los rechazados al sistema de educación superior. Aunque los jóvenes dijeron que tomarán las medidas necesarias “para no ser detenidos,” demandaron al gobierno del Distrito Federal que “respete el derecho de los jóvenes a expresarse pacíficamente” a través de la entrega de boletines informativos.”

“Tres de nuestros compañeros fueron detenidos por el delito de repartir volantes y nos cobraron más de mil pesos de multa por cada uno para dejarlos en libertad; mientras, a los ‘vagoneros’ detenidos también en el metro los dejaban salir tras el pago de sesenta pesos… Esto no nos va asustar,” concluyeron los rechazados.