Plasmando un legado en la música tanto con “Soda stereo” como en su carrera solista el cantante argentino Gustavo Cerati llego hoy a los 55 años de vida en una situación no tan favorable, al llevar más de cuatro años en coma tras su accidente cardiovascular en el año 2010, cuando se encontraba en Venezuela como parte de su gira.
Cerati vivió rodeado de fama por haber proyectado con sus canciones un estilo peculiar y calidad interpretativa, además disfrutó de sus mejores momentos del y fuera del escenario en las décadas de 1980 y 1990 y fue aclamado por haber creado temas como “Música ligera”, “Persiana americana”, “En la Ciudad de la Furia” y “Cuando pase el Temblor”,; cuyas composiciones han sido consideradas por los expertos como auténticos himnos del rock en español.
Después de la separación oficial de Soda Stereo, en mayo 1997 Cerati continuó sus proyectos individuales ; en 1999 presentó Bocanada , el primer material de su nueva etapa como solista.
En los años siguientes publicó Siempre es hoy (2002), Ahí vamos (2006) y Fuerza natural (2009), Cerati también cuenta con el disco Amor amarillo, lanzado en el año de 1993, que publicó de manera paralela cuando aún integro Soda Stereo.
Para los fans de Cerati la luz se pago un 15 de mayo de 2010 cuando el múscio argentino ofreció un concierto en Caracas, Venezuela en el que sufrió un accidente cerebrovascular que le dejó en coma.
“Son cuatro años de cama; el está muy bien , si Gustavo sufriera ya, si Gustavo sufriera, sería insoportable, pero él realmente está como dormido”, aseguró su madre, Lilian Clark, en mayo último a una estación de radio argentina. Mientras, sus seguidores mantienen vivas las esperanzas de que el músico se recupere y regrese a los escenarios y continúe contagiando con su lírica y ritmo lleno de rock.
“Gustavo está siempre acompañado por la familia y amigos íntimos, y los médicos no bajan la guardia. Las incontables muestras de cariño de admiradores, que consecuentemente desde distintas partes del país y de muchas otras partes del mundo, nos muestran su afecto, nos transmiten sus mejores deseos y nos renuevan la esperanza.
Su madre Lilian Clark y sus hijos Lisa y Benito, nunca lo abandonan y mantiene una esperanza intacta en su recuperación .
