Se reúnen de manera urgente los dirigentes del Partido Social Brasileño (PSB) este jueves en Sao Paulo con el objetivo de decidir la logística sobre la retirada del cuerpo del candidato Eduardo Campos, quien murió ayer en un accidente de avión cuando se dirigía a un acto de campaña y para discutir sobre el sustituto y la dirección del partido en la campaña presidencial.

Según informa el diario brasileño O’ Globo al encuentro asisten el vicepresidente nacional del partido, Roberto Amaral, el líder del Senado y candidato a gobernador del Distrito Federal, Rodrigo Rollemberg (PSB-DF), el líder de la Cámara, Beto Albuquerque (PSB-RS), el presidente del partido en Río, el diputado Gláuber Braga y el congresista Julio Delgado (PSB-MG).

Aunque no se han hecho declaraciones oficiales respecto a la situación política del Partido, todo apunta a que será Marina Silva, hasta ahora propuesta a la vicepresidencia, quien ocupará el lugar que dejo Campos; Julio Delgado ha afirmado que “a Eduardo Campos, si estuviera vivo, le gustaría ver de candidato a Marina Silva”.

El plazo teórico para designar al sustituto es de 10 días, pero la campaña en televisión comienza el próximo martes, por lo que se esperaría que el próximo fin de semana ya se supiera quién será el nuevo líder de los socialistas brasileños.

Uno de los problemas con los que puede enfrentar Silva es que algunas de las alianzas que había hecho Campos en las últimas semanas no contaban con su visto bueno y tampoco dentro del propio partido tiene todo el apoyo esperado.

La muerte de Campos, prescindiendo de su situación como candidato presidencial, es considerada una gran pérdida para la política y la sociedad brasileña, ya que el socialista era visto como una de las figuras más dignas y preparadas de la clase política por su rigor ético y por haber dejado el gobierno de Pernambuco con un altísimo apoyo popular.