Juan Antonio Rosado

Para Octavio Paz, la modernidad es un fenómeno cambiante: no hay una sino varias modernidades. Si hablamos de “poesía moderna”, se trata de algo que —sostiene Pedro Serrano— no puede reducirse a una fecha ni referirse a un movimiento literario, ni suscribirse sólo a la esfera literaria. ¿Por qué poetas que vivieron en épocas distintas, como Eliot y Paz, pueden considerarse “modernos”? El autor de La construcción del poeta moderno utiliza la frase “poesía moderna” para designar un largo lapso que se inicia, en general, a fines del siglo XIX, como reacción ante el romanticismo y el simbolismo. Incluye distintos movimientos, lo que convierte al término “moderno” en algo complejo, sin definición precisa, aunque existan argumentos históricos y sociales que lo justifiquen. Uno de ellos: la ruptura del optimismo ante el progreso (segunda mitad del siglo XIX).
La fuerza, la virtud de un buen estudio de literatura comparada radica en que arroja luces sobre los objetos comparados y contrastados. Al colocarse cara a cara, dialogan. El moderador es el crítico que los puso en frente, y cuando uno de esos objetos conoció y asimiló al otro, el diálogo se diversifica. Tal es el caso de Paz, que conoció la obra de Eliot. Para Serrano, ambos “compartieron un modo paralelo de entender la poesía” y se vieron a sí mismos como poetas “de manera similar, dentro de sus propias sociedades”. Los une la modernidad, y “la autoridad que alcanzaron como figuras públicas está directamente relacionada con la total falta de autoridad de la poesía, que llega hasta el descrédito dentro de la sociedad moderna”. Cada poeta parte de una tradición distinta, pero a la investigación no le interesan las coincidencias ni diferencias. Más bien se centra en el modo en que cada poeta enfrentó “su educación, emociones y limitaciones particulares”.
Serrano selecciona poesía y crítica de ambos. Una primera apreciación nos revela que la labor crítica y la poética, es decir, la organización racional y la que parte de pulsiones emocionales, activan mecanismos lingüísticos diferentes: “Octavio Paz es una mente crítica que escribe una poesía muy fuerte, mientras que T. S. Eliot es una mente poética que escribe una crítica fuerte”. El resultado es una poesía y una crítica distintas, pero con equivalencia de los “movimientos retóricos” que entran en juego, pues las necesidades poéticas y críticas fueron parecidas. En ambos casos, la poesía puede tener valores morales y la crítica valores estéticos.
Un punto interesante —yo diría crucial— es cuando el autor considera que la perspectiva retórica es útil para comprender el vínculo entre ética y estética. La efectividad retórica o su ausencia presenta “consecuencias morales y estéticas” en cada obra. Y, por supuesto, la retórica tiene consecuencias en el lector. Desde estas reflexiones, el ensayista nos lleva a la idea de “manipulación ideológica de la retórica” como causa de los fracasos morales y estéticos del poeta moderno. Aquí radica la visión crítica del texto, cuyas implicaciones se extienden a los terrenos social y político, pero también personal: puede volverse al yo “como un vacío o una entidad insegura”. La “impersonalidad” en Eliot o la “otredad” en Paz se convierten en “esquemas ideológicos” y en “defensas sicológicas” que los ayudaron a sostener su lugar.
El libro está estructurado en nueve capítulos —o mejor, nueve ensayos—, cada uno sobre un aspecto determinado en cada poeta. Los cuatro primeros abarcan a Eliot. En el quinto, los poetas se relacionan. La conexión mexicana es López Velarde, pero también Contemporáneos, que publicó en los treinta a Eliot. Los últimos cuatro ensayos abarcan a Paz. La obra es iluminadora e ilustrativa porque Paz y Eliot son tratados como “casos” del poeta moderno. Serrano advierte que hubiera sido más sencillo comparar a Eliot con López Velarde, o a Paz con Auden, ya que fueron estrictamente contemporáneos, pero justo por su cercanía, el estudio no hubiera permitido una lectura desde la modernidad como un periodo, pues “las comparaciones habrían sido muy directas y, de alguna manera, obvias”.

Pedro Serrano, La construcción del poeta moderno: T.S. Eliot y Octavio Paz, UNAM / Conaculta, México, 2011; 309 pp.