Las tropas ucranias se retiraron del aeropuerto internacional de Lugansk, en el este de Ucrania, tras mantener intensos combates con los separatistas prorrusos por el recinto en las últimas horas, “Los militares ucranios en el frente de Lugansk recibieron la orden y se replegaron desde el aeropuerto Lugansk y la localidad de Gueórguievka”, indicó el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa de Ucrania, Andréi Lisenko.
El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró este lunes que “un alto el fuego inmediato y sin condiciones” en el este de Ucrania debe ser la prioridad de las negociaciones que comienzan hoy en Minsk (Bielorrusia) entre el Gobierno de Kiev y Moscú, con la mediación de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
Aunque oficialmente no se ha hecho público el contenido de las conversaciones entre ambas partes, las demandas de los separatistas prorrussos se han filtrado vía Twitter por la agencia de noticias rusa Ria Novosti, entre las que están: un estatus económico considerable en caso de integrarse con Rusia pero que permita adherirse a la Unión Aduanera con Bielorrusia, Rusia y Kazajistán, que se reconozca el ruso como lengua oficial en toda la región de Donetsk y Lugansk, la reconstrucción del Este tras el conflicto y elecciones para una mayor autonomía; Todo ello a cambio de dejar la violencia y reestablecer la paz en la región.
El canciller ruso recalcó que Estados Unidos y la Unión Europea “deben exigirle a Kiev lo mismo que exigen en otros conflictos: poner fin al empleo de armamento pesado y aviación contra las ciudades, contra la población civil, que no destruya escuelas y hospitales”.
Además, un grupo de senadores estadounidenses manifestó su deseo de armar a las fuerzas ucranias para combatir lo que ellos consideran una invasión rusa, “Debemos reconocer que esto ya no es cuestión de un grupo aislado de separatistas, esto es una invasión directa [en Ucrania] por parte de Rusia”, dijo a la CNN el demócrata y jefe del Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EU, Robert Mendez.
El presidente ruso, Vladímir Putin, instó al “sentido común” y pidió a la UE no engancharse en sanciones “mutuamente destructivas” entre los dos bloques, “Espero que podamos trabajar juntos [en referencia a Rusia y la UE] y que no nos golpeemos mutuamente”, en una entrevista durante una visita a Yakutsk, Siberia, donde acordó un suministro de gas a China durante los próximos 30 años.
Lavrov, durante un encuentro con estudiantes en Moscú, dijo que las tropas ucranias “deben abandonar las posiciones desde las que pueden causar daño a la población civil”, e insistió en que no hay “ni habrá” intervención militar de su país en Ucrania, y que está empeñado en que “haya una solución exclusivamente pacífica a esta tragedia”.
El ministro de Asuntos Exteriores ruso también llamó a Occidente a dialogar y dejar las amenazas de sanciones, “Sentémonos a conversar, y no amenacemos con sanciones y mantengamos demandas completamente alejadas de la realidad, como la de que los milicianos entreguen las armas y dejen masacrar, pues el plan de paz de [Petró] Poroshenko se reduce precisamente a eso”.
La declaración de Lavrov se realizó un día después de que Putin pidió a Kiev sentarse con los separatistas para negociar la paz y ponerse de acuerdo en dar al este de Ucrania una autonomía que tenga en cuenta los intereses de los ruso hablantes.
Intervención alemana
La canciller alemana, Angela Merkel, condenó la intervención militar de Rusia en Ucrania para cambiar las fronteras y avisó a Moscú que habrá nuevas y “sustanciales” sanciones europeas, porque la “violación del derecho internacional” no puede pasar sin represalias.
“Cada vez está más claro: desde el principio se trató no de un conflicto interno en Ucrania, sino de un enfrentamiento entre Rusia y Ucrania”, expresó Merkel ante el pleno del Bundestag (Cámara baja), donde compareció para explicar el envío de armas a los kurdos iraquíes.
La canciller acusó de forma directa a Rusia de “tratar de mover las actuales fronteras mediante amenazas, e incluso mediante el uso de la fuerza”, y recordó que la Comisión Europea tendrá listas en una semana las nuevas sanciones a Moscú; consideró que no hay una “solución militar” para el conflicto y que la vía de salida es política, por lo que volvió a insistir en que se decrete un alto el fuego y comience el diálogo.
Ante la cumbre de la OTAN que se celebrará esta semana en Gales, Merkel reconoció la preocupación que han expresado los países bálticos y Polonia ante la actitud rusa, garantizó que la Alianza cumplirá su “obligación” y apoyará y defenderá a sus miembros.
Gasoducto gigante
Rusia anunció la construcción de un gasoducto que permitirá por primera vez exportar gas hacia China, una manera para Moscú de reequilibrar su mercado energético hacia el continente asiático en pleno conflicto con Occidente por la guerra en Ucrania.
“Hoy lanzamos el mayor proyecto de construcción del mundo”, dijo el presidente ruso Vladimir Putin en la inauguración en las afueras de la ciudad siberiana de Yakutsk de este gasoducto que tendrá 3 mil 968 kilómetros, “pero no se trata de batir récords sino de un proyecto de gran importancia para la Federación Rusa y para la República Popular de China”.
El gasoducto, llamado “Fuerza Siberiana”, con una capacidad prevista de 61 mil millones de metros cúbicos, permitirá conectar Siberia Occidental con el extremo oriente, hasta Jabárovsk y Vladivostok.
Su construcción y la de las infraestructuras costará unos 55 mil millones de dólares y permitirá a Rusia, que depende en gran parte de los ingresos de la venta de hidrocarburos, cumplir el acuerdo alcanzado con Pekín en mayo para proveer gas al país.
El contrato entre ambos países tiene una validez de 30 años, con entregas de 38 mil millones de metros cúbicos al año a partir de 2018 y por un valor estimado en ese periodo de 400 mil millones de dólares.
China empezará a construir su sección del gasoducto en la primera mitad de 2015 con el objetivo de empezar a explotarlo en 2018, dijo el viceprimer ministro Zhang Gaoli, que participaba en la ceremonia inaugural retransmitida por televisión.
Actualmente las exportaciones de gas ruso se dirigen principalmente hacia los países de la antigua Unión Soviética y sobre todo hacia la Unión Europea.
Gazprom, el operador ruso del gas, quiere desarrollarse en Asia gracias a este gasoducto y a la construcción de una fábrica de gas licuado en Vladivostok; el presidente de Gazprom, Alexei Miller, dijo a las agencias rusas que espera firmar en noviembre otro contrato con Pekín para construir un gasoducto más al oeste.
Moscú también espera que el nuevo gasoducto, que implica grandes inversiones, sirva para luchar contra la recesión de la economía rusa, provocada por la situación en Ucrania y las sanciones económicas cada vez más severas.
