De 51 casos registrados, asciende a 31 el número de personas fallecidas por el virus de ébola en la República Democrática del Congo (RDC), informó este martes el ministro de Sanidad congolés, Félix Kabange.
Las víctimas de este brote, distinto al que ya ha dejado más de mil 550 muertes en África Occidental, se concentran exclusivamente en la provincia de Ecuador -en el noroeste del país-, y entre el 28 de julio y el 18 de agosto se reportaron 24 personas sospechosas de contagio en la RDC, de las que 13 fallecieron.
“Al día de hoy, tenemos 31 muertes”, afirmó el ministro congolés en rueda de prensa, “Debemos mantener a todos bajo vigilancia, porque la enfermedad puede tardar 21 días en desarrollarse”.
Por el momento, existen 51 posibles casos de contagio y 185 personas permanecen en observación tras haber mantenido contacto con enfermos; Kabange aseguró que la epidemia sigue circunscrita al departamento de sanitario de Djera, en la provincia de Ecuador.
El brote congolés, sin relación directo con la epidemia que azota a África Occidental, ha sido controlado gracias a las medidas de contingencia puestas en marcha por la RDC, quien ya ha pasado por brotes de esta enfermedad mortal.
Según las investigaciones, el origen de esta propagación es una mujer embarazada que limpió y cocinó un animal salvaje que su marido había cazado en el bosque que aparentemente estaba contaminado con el virus del ébola.
Éste es el séptimo brote de ébola que surge en la RDC desde que el virus se descubrió en 1976, precisamente en este país, cerca del río ébola. Sin embargo, es la primera vez que se propaga en África Occidental y ya se ha convertido en el brote más mortal de la historia con al menos mil 552 fallecidos, según los últimos informes.
Japoneses buscan solución
Investigadores de la Universidad de Nagasaki desarrollaron una sustancia que denominaron “cartilla”, un método que puede detectar la presencia del virus del ébola en sólo 30 minutos y utilizarse en sitios donde no hay disponibles los actuales equipos de detección.
Los científicos creadores del nuevo método, encabezados por el profesor Jiro Yasuda, -que amplifica o aumenta sólo los genes específicos del ébola, combinando los cinco tipos de este virus que difieren en las secuencias bajas de sus genes-, confían en que su prueba esté disponible en los países afectados por el virus.
El nuevo proceso es fácil y rápido, pero también es más barato que el sistema utilizado actualmente en África, señaló Yasuda al presentar la innovadora técnica, “Este método probablemente puede ser usado para los nuevos tipos del virus del ébola”.
Para determinar si el virus está presente, se extrae el ARN –acido ribonucleico- de cualquier virus presente en la muestra de sangre y se utiliza para sintetizar ADN, que se mezcla con la “cartilla” y otras sustancias, y se coloca en un tubo de plástico transparente.
Enseguida, el líquido se calienta a 60-65 grados centígrados y si el virus del ébola está presente, los genes se amplifican aproximadamente 30 minutos y el liquido se enturbia, es decir, esa es la confirmación visual de la detección.
Los investigadores probaron el nuevo método en su centro de investigación en Cánada, resultando exitoso para la detección del ébola, de la fiebre hemorrágica de Marburg y la de Lassa.
