La sexomnia, mejor conocido como el sonambulismo sexual, se produce estando dormido, se define como la aparición de conductas sexuales durante la fase del sueño profundo, como su nombre lo indica consiste en practicar sexo estando dormido , al despertar el sujeto permanece en estado de amnesia y desconoce lo ocurrido a menos que alguien, generalmente la paraje, se lo cuente.
Aunque poco se sabe de esta extraña pero problemática patología, la última Clasificación Internacional de Trastornos del Sueño, coloca a la “sexomnia” dentro del grupo de las parasomnias (Transtornos de conducta durante el sueño asociados a episodios breves o parciales de despertar), por lo que las causas de su aparición podrían ser similares a las de otros tipos de sonambulismo.
De acuerdo con el doctor Segarra, de la Clínica del Sueño Estivill, y al artículo del diario –abc- la “sexomnia” puede darse en varios grados, básicamente los episodios pueden consistir desde en emitir sonidos sexuales hasta masturbarse o llegar incluso al coito.
En México la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM solo ha registrado seis casos de “Sexomnia” (dos mujeres y cuatro hombres)
Los pacientes de “Sexomnia” son principalmente hombres, pero dicha alteración también se presenta en las mujeres, según un estudio presentado en el XXIV Congreso Anual de Especialistas en Trastornos del Sueño SLEEP, en 2010 (San Antonio Texas), el cual incluyó a 840 pacientes, 11% de los hombres tuvo estas actividades sexuales mientras dormía, en contraste con el 4% de las mujeres observadas durante la investigación.
Los expertos consideran que hay más casos pero que ante la dificultad de hablar sobre sexualidad y mucho más de una manifestación anormal como lo es la sexomnia, no se acude al médico para recibir la atención especializada, sino hasta que llegan a ocurrir situaciones seria en su vida, como la violación.
Como identificar a un “Sexomnico”
Los especialistas efectúan diversos estudios, como por ejemplo perfil patológico de índole sexual, asimismo se debe descartar algún grado de represión que se manifiesta en la noche. De acuerdo con expertos, los afectados por este tipo de sonambulismo se pueden identificar por:
Tener expresión extraña.
Poder pasearse con movimientos flácidos, con los ojos entreabiertos y mirada inexpresiva o bien con los ojos cerrados.
Ser capaces de ejecutar acciones simples como sentarse, hablar o buscar algún objeto, y otras más elaboradas, entre ellas salir de la recámara o a la calle, ducharse, subir y bajar escaleras e, incluso tener actividad sexual.
Parecer que no escuchan cuando se les habla.
Realizar movimientos con cierta torpeza.
De igual forma, los expertos consideran que los antecedentes de sonambulismo en la infancia están vinculados con el desarrollo de sexomnia en la adultez.
