Después de que en febrero de este año encontraran otras 60 obras de arte, incluyendo de Pablo Picasso y Claude Monet, en la vivienda de Cornelius Gurlitt en Austria, se da ha conocer que una obra más de Monet estaba en su poder de Gurlitt. Esta vez se encontró en su maleta que llevó al hospital que lo acogió antes de morir.

Hasta el momento se desconocen los motivos por los que la maleta no fue recuperada tras el deceso del sujeto, quien fue investigado por la supuesta apropiación indebida de miles de obras firmadas por artistas como Matisse.

Los investigadores del caso informaron que la pintura dataría del año 1864, según un examen preliminar practicado a la pintura. Además de que se realizarán pericias para determinar si el Monet fue obtenido legalmente por el difunto coleccionista o si, por el contrario, fue adquirido por nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

A finales de marzo pasado, antes de morir Gurlitt dijo que tenía intenciones de devolver las obras que anteriormente estaban en manos de familias judías, pero en abril la justicia determinó entregar las piezas que se le habían confiscado, pese a que la investigación seguía en curso.

Su padre, Hildebrand Gurlitt, fue un marchante de arte que formó una buena colección durante los años 30 y 40. Aunque en un principio fue amenazado por los nazis por ser nieto de una judía, después sirvió al Tercer Reich, que le encargó vender obras confiscadas, expoliadas o extorsionadas para conseguir divisas.

El anciano no tenía herederos, por lo que dejó la totalidad de su colección al Museo de Berna, Suiza.