Gran Bretaña enviará expertos en ayuda humanitaria y militares a Sierra Leona para establecer un centro de tratamiento médico con la finalidad de atender a los enfermos con ébola, informó este lunes el alto comisionado británico en su cuenta de Twitter.

Por su parte, el Gobierno de Sierra Leona impondrá un toque de queda y cerrará el país entre los próximos 18 y 21 de septiembre para intentar frenar la expansión del virus mortal, que en este país ha matado ya a cerca de 700 personas.

“El país parará por completo” durante cuatro días, en los que los ciudadanos tendrán prohibido abandonar sus hogares, informó el portavoz presidencial, Ibrahim Ben Karbgo. Durante esos días los trabajadores del servicio de salud visitarán las viviendas para tomar la temperatura a los ciudadanos e informarles sobre la enfermedad.

Algunas ONG, como Médicos Sin Fronteras, criticaron esta medida “Los encierros y las cuarentenas no ayudan a controlar el ébola, lo único que hacen es minar la confianza entre los ciudadanos y los responsables de la salud pública”.

La epidemia en África Occidental –la peor en la historia de la enfermedad- ha contagiado a 3 mil 944 personas de las cuales 2 mil 97 han fallecido en Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria, además de que ya se ha propagado hasta Senegal.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) cree que tomará de seis a nueve meses contenerla.

 

Esperanza médica

 

Científicos del Instituto Nacional de Salud estadounidense (NIH) publicaron este lunes en la revista Nature Medicine los resultados de un nuevo ensayo de una vacuna experimental contra el ébola con la que han logrado inmunizar a primates durante diez meses, el periodo más largo hasta ahora y que podría ayudar potencialmente a contener el brote del virus.

En ensayos anteriores se había inmunizado a un número reducido de primates durante un plazo de entre cuatro y cinco semanas, unos resultados alentadores que condujeron a la autorización de los primeros test de esa vacuna en humanos, previstos para este mes.

El grupo liderado por la investigadora Nancy Sullivan ha logrado proteger a los primates contra la cepa del virus conocida como Zaire, la misma que afecta a África Occidental y que podría haber infectado a más de 20 mil personas en las últimas semanas, según estima la OMS.

En una primera fase del ensayo, los primates recibieron una dosis de la vacuna basada en el vector adenoviral ChAd3, mientras que ocho semanas después se les administró una segunda dosis de refuerzo con un vector distinto, basado en el virus modificado Ankara (MVA), que ha resultado la más efectiva hasta ahora en primates. Los científicos indican que una única dosis de la vacuna ChAd3 es suficiente para otorgar protección completa a corto plazo y una defensa parcial durante varios meses.

Los especialistas del NIH trabajan con un adenovirus proveniente de chimpancés dado que muchas personas han estado ya expuestas a adenovirus humanos, por lo que su sistema inmuno tiende a neutralizarlos.

La primera fase de los ensayos clínicos en humanos, sobre 20 voluntarios sanos, comenzará con el apoyo del NIH y la farmacéutica GlaxoSmithLine en Maryland, Estados Unidos, mientras que está previsto que se lleven a cabo pruebas paralelas en el Reino Unido.

Al mismo tiempo que se investiga una vacuna contra el ébola, especialistas de la Agencia de Salud Pública de Canadá ultiman los test en primates del fármaco experimental ZMapp, que ha demostrado su eficacia para contrarrestar el virus hasta cinco días después de la infección.