Se despiden del Foro Sol, después de que
durante 14 temporadas
se convirtió en su casa,
en el escenario beisbolero de la capital.
Entrevista a José Luis Mendoza/Voz oficial
Viridiana Vega
Rodeados de emplumados, los pingos no se dejaron intimidar e hicieron vibrar a la afición escarlata en el infierno solar. Los Diablos Rojos lograron coronarse campeones de la Liga Mexicana del Beisbol de la campaña 2014; es el equipo que con más campeonatos ha barrido —ésta es su décimo sexta victoria—, y durante 32 años consecutivos han calificado a las series de playoffs.
Con un 9-8 sobre Los Pericos, de Puebla, Haper Gamboa sella el triunfo luego de un jonrón en la décima entrada. Así se despiden del Foro Sol, después de que durante 14 temporadas se convirtió en su casa, en el escenario beisbolero de la capital que se vestía de escarlata por la afición, sus gritos, aplausos, porras, encubiertos de silbidos, junto con el ruido de matracas y cornetas: un sin fin de manifestaciones hasta llegar al éxtasis, en opinión de los aficionados.
El triunfo escarlata ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, también por las autoridades. Vestido de pingo con la chamarra y gorra representativas de los Diablos Rojos del México, el jefe de gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, dijo —durante la entrega del reconocimiento al equipo beisbolero por la conquista de su campeonato y por la obtención de la Copa Zaachila Serie del Rey, en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento de Azcapotzalco— que contar con un equipo como éste llena de orgullo y es un aliciente para la ciudadanía, por lo que debe tener su propia casa.
Acompañado del director del Instituto del Deporte (Indeporte), Horacio de la Vega; del presidente del Consejo de Administración del equipo don Alfredo Harp Helú; del jefe delegacional en Azcapotzalco, Sergio Palacios, y del mánager Miguel Ojeda, Mancera aseguró que el equipo pelotero seguirá perteneciendo a la ciudad de México, porque contarán con un nuevo estadio digno y de primer mundo.
Insistió en su compromiso con la ciudadanía para continuar con la promoción e impulso de la práctica del aludido “rey de los deportes”, por lo que se llevarán a cabo acciones de rescate y fomento de varios sitios donde se practica y juega esta actividad que, además de proveer una buena condición física a quien la realiza, permite la convivencia y sana interacción entre familiares y amigos.
La afición escarlata es auténtica
Los Diablos Rojos que, por más de siete décadas de trayectoria —comenzaron en 1940—, han trascendido a lo largo de generaciones de aficionados que los han acompañado en cada momento de triunfo y en las adversidades. La afición escarlata es auténtica e incomparable, señala la voz oficial, José Luis Mendoza, quien en entrevista con Siempre!, asegura que el respeto sigue imperando en el ambiente beisbolero, no se ofende ni se denigra a los jugadores, ni existe la violencia que se vive en otros deportes.
¿Cómo te incorporaste al equipo escarlata?
Estoy con los Diablos Rojos del México desde el Estadio del Seguro Social gracias a una invitación que me hace Carlos Alberto Fernández —en ese entonces director de medios del equipo—, a quien conocí en un programa deportivo. Yo cubría futbol americano, él cubría beisbol. En el año 2000 me invita a ser la voz oficial de los Diablos Rojos del México y ahí empezó esta maravillosa aventura que ha sido increíble.
¿Te gustaría pertenecer a algún otro equipo de beisbol o deporte?
No, yo estoy a gusto con los Diablos Rojos del México. En la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) tengo varios proyectos, pero los Diablos es mi pasión, es algo que yo lo siento cuando inicio mi trabajo. En cada juego lo disfruto, lo vivo, es algo que corre por mis venas. Al estar allá arriba hablando para la gente, para la afición escarlata, es algo que me llena, que me hace sentir pleno. No lo cambiaría.
¿Qué significa la afición para el equipo escarlata y el hecho de que seas la voz oficial?
Los Diablos Rojos del México es una organización que toda la vida se ha preocupado por su afición, que siempre está pensando en ella y le ofrece todas las facilidades para venir a disfrutar un juego.
Es uno de los equipos que tiene más promociones con causa. Puedes venir y cambiar un kilo de algún grano y te dan el 50 por ciento de descuento al pagar tu boleto; la gente mayor y los niños menores de 12 años no pagan. Estar aquí es una oportunidad de servirle a la gente, de que ellos estén a gusto. El saludarlos, darles la bienvenida a mí me encanta y hasta ahora creo que he hecho un buen trabajo.
¿Cómo se ha construido la interacción con la afición?
Ha sido al paso del tiempo. Cuando empecé en el Parque del Seguro Social la gente no aceptaba ese cambio. En ese entonces yo tenía 24 años y don Roberto Kerlegand, que era la voz de los Diablos y de los Tigres, tenía 25 años de ser el anunciador de los dos equipos, entonces a mucha gente no le pareció que un niño de 24 años supliera a alguien tan grande como él; lo conocí y él fue parte importante para que yo conociera más del beisbol y el hecho de estar en el micrófono dentro del estadio.
Ese inicio fue muy difícil para mí, pero el cambiarnos del Seguro al Foro Sol fue una bendición. Recuerdo que el sonido de ese parque eran puras trompetas y mi voz se oía horrible. Llegamos acá, ya con más presupuesto, con un sonido más profesional, más adaptado para un estadio de esa envergadura y eso me ayudó muchísimo.
Cuando llegué al Foro Sol, le prometí al Foro que iba a hacer la mejor voz de todos los estadios de México y de Latinoamérica. Con el paso del tiempo no te podré decir si ya lo soy, eso le toca a la gente decirlo, pero estoy satisfecho con mi trabajo.
La identidad del equipo
¿Cuál es la relevancia de la voz oficial de un equipo deportivo?
Es gran parte de la identidad de un equipo. Cuando fui contratado por los Diablos Rojos del México me dijeron “tú vas a ser el anunciador”.
El término anunciador no me gustó, dije “no, yo no soy un anunciador, un anunciador te dice algo y ya”. Siempre quise ponerle algo más, un poquito más de imagen, de presencia, de conocimiento, de todo para que me convirtiera no en un anunciador, sino en una voz oficial, en la identidad sonora de un equipo y creo que voy por buen camino.
Cada vez que subo a la cabina, le pongo todo, todo lo que corre por mis venas, toda mi fuerza, todo el ímpetu, todas las ganas. La gente y los jugadores que son los que conocen más estadios, platican conmigo y me han dicho “es que tu trabajo es padre, es diferente”.
Con todo respeto para todas las demás voces de todos los estadios, de todos los deportes, cada quien hace su trabajo, cada quien le pone su sello personal, el mío es haber transformado a un simple anunciador de beisbol en la voz oficial que hiciera que cuando los Diablos estuvieran perdiendo animara a la gente, que no decayera el ánimo.
Para muestra un botón, lo que ha pasado en esta maravillosa temporada donde en varios juegos los Diablos han estado a punto de perder, digo vamos ¡hay que alentarlos!, vamos a apoyar a los Diablos Rojos del México y de repente ese equipo nos responde y hemos ganado muchos juegos. Como cuando les apodaron los Diablos Rojos del México y que El Brujo Rosell dijo “Esos Rojos juegan como diablos”.
¿Cuál es la importancia de que en la afición también se perciba a mujeres, jóvenes, niñas y niños, y no sólo hombres como en otros deportes?
El beisbol todavía mantiene en sus estadios un ambiente familiar, donde podemos llevar a nuestras familias, a nuestros hijos, esposas, hermanas, hombres, niños, niñas, a todos. Todavía no hay esa violencia que se ve en otros deportes o esa idiosincrasia de ofender tanto a los jugadores, a los equipos o entre porras.
Mis respetos para la afición del beisbol, es una afición que conoce, que necesita un poquito más de presupuesto porque el beisbol se juega diario. Si quieres traer a tu familia implica un poquito más de dinero, si quieres venir a los seis juegos de la semana se necesita un poco más de inversión; y no sólo en la LMB, en el beisbol en general, en Estados Unidos, en Venezuela, en República Dominicana.
La afición del beisbol es diferente a otras aficiones aparte de que para entenderle a este deporte necesitas un poco más de atención, de inteligencia. Siempre he dicho que el beisbol junto con otros deportes —como el futbol americano, que me encanta— necesitan un poquito más de atención, de conocer más, no es tan fácil, no cualquiera le entiende.
Hay muchas cosas por las cuales el beisbol no le puede competir, este deporte no tiene un tiempo definido, no es que digas este juego va a durar dos horas, vamos a tener un medio tiempo, no. El beisbol es maravilloso, cuando entiendes que un pitcher maneja diferentes lanzamientos, diferentes velocidades, que hay diferentes formas de batear, las atrapadas, cómo correr las bases, te enamoras, es un deporte que tiene todo. Lamentablemente a muchos les gusta lo fácil.
Un hit de nostalgia o felicidad
Luego de que en julio pasado se anunciara la remodelación del infernal estadio —campo rentado por Diablos Rojos, y en el que el equipo ya no podrá jugar sus partidos como local— con motivo del Gran Premio de México de Fórmula Uno el año próximo, la afición escarlata enloqueció; las redes sociales como Facebook y Twitter fueron testigos de la alarma que provocó la circulación de esa información.
En días posteriores, los aficionados infernales calmaron sus ánimos, luego de que el dueño del equipo Alfredo Harp Helú informara acerca de una sede alterna para la campaña 2015 —entre las opciones mencionó el estadio Fray Nano, al que se le harían adaptaciones para recibir a los fanáticos de Diablos—, y la mejor de las noticias: que los pingos no saldrían de la capital porque se construiría para el 2016 un nuevo campo de batalla con un costo aproximado de 35 millones de dólares en la Magdalena Mixhuca para recibir de 10 mil a 12 mil personas.
La voz oficial reconoce que los aficionados tienen opiniones encontradas sobre el cambio de sede.
¿Los aficionados están contentos con el anuncio que se hizo del nuevo estadio o ganará la nostalgia, qué recuerdos hay en el Foro Sol?
Cada aficionado tendrá su punto de vista, pero creo que a mucha gente no le gustaba el Foro, desconozco por qué. El Foro Sol es un estadio que por todo el ángulo desde el que estés sentado ves excelente. Por algo se llevó a cabo aquí un clásico Mundial de beisbol, ¿por qué no en Puebla o en Tabasco o en Ciudad del Carmen?, porque este estadio tiene todo: el tamaño, las instalaciones, el campo, etcétera.
Mucha gente a lo mejor está de acuerdo y mucha otra no. En mi opinión este estadio nos daba todo y yo le tengo un gran cariño. Habrá que adaptarse al cambio. La gente estará dividida, hay algunos a los que nunca les gustó y otros lo vamos a extrañar.
¿Qué pueden esperar los aficionados del nuevo estadio?, ¿será algo parecido a lo que fue el Parque del Seguro Social o al Foro Sol?
Sé que la directiva del equipo va a hacer su máximo esfuerzo para que en el próximo estadio —donde quiera que sea— los aficionados estén bien, se sientan a gusto, disfruten del beéisbol; los aficionados deben esperar lo mejor.
Recuerdo que previo al tercer juego de la última serie, en el que Los Diablos estaban cercanos al campeonato 16 de la LMB, las actuaciones de grandes jugadores como el Borrego Sandoval o como Ray Martínez, fueron muy especiales porque en esos campeonatos contra los Tigres –a este último le dicen el Mata Tigres— se las volaba y nos dio muchas victorias; ver el Home Run de campo; el Clásico Mundial de Beisbol, ver aquí jugar a Cuba o a los Astros, fue maravilloso.
Como voz oficial estoy satisfecho con lo que nos dio el Foro, con lo que nos dio a los Diablos, a los aficionados al beisbol porque muchos aficionados que vienen a este estadio no es porque le vayan al equipo escarlata, sino porque les gusta el deporte. El compromiso de toda la gente que nos gusta el beisbol es acercarnos al beisbol de México.
