El 1 de octubre el escritor René Avilés Fabila recibirá la Medalla Bellas Artes 2014 que le otorga el INBA, por su trayectoria de más de 50 años en la literatura, el periodismo y la academia.
René Avilés es una figura destacada en la escena literaria del país, pero su trabajo cotidiano no sólo se centra en la creación, sino abarca varios ámbitos, entonces, su vida es significativamente una travesía que llega a varios puertos, desde la escritura de novelas como El gran solitario del palacio y Tantadel, libros de cuento como Hacia el fin del mundo, sus tiempos en el diario “Excélsior” en el suplemento cultural El Búho, y como colaborador de otros periódicos, como La “Crónica de Hoy”.
Sin embargo, sus intereses no terminan en estos dos ámbitos. También cuenta con una historia como profesor de varias generaciones en la UAM-Xochimilco, donde actualmente es coordinador de Extensión Universitaria.
Además es contemporáneo de escritores como José Agustín, a quien lo liga una amistad de años y muchas anécdotas, o también fue alumno de Juan José Arreola en su taller literario. Y fue cercano a autores como Juan Rulfo y José Revueltas. La vida de René Avilés es un periplo que recorre varias disciplinas por más de 50 o quizás hasta 60 años de labor ininterrumpida.
El placer de vivir. Y de estas actividades, la literatura, el periodismo y la academia, René Avilés señala que son un tránsito placentero. “Cada una de éstas me ha dado algo y eso me llevó a escribir novelas como El gran solitario del palacio, numerosos cuentos como Borges y yo y autobiografías como El libro de mi madre.
En entrevista con el diario “Crónica” habla de sus tres actividades, ésas que durante varias décadas ha desarrollado con pasión y rigor. Y así, cuenta que la literatura “me dio la oportunidad de tener lectores y escribir sobre muchos sucesos de la historia que me tocó vivir, de mis gustos y aficiones, como la fantasía y por eso me permití hacer el Bestiario de seres prodigiosos (2011)”, sus textos le han valido ganar premios como el Premio Bellas Artes de Narrativa Colima para Obra Publicada, por su libro Los animales prodigiosos.
Una actividad que es el placer de vivir, pero, que también, explica, le ha traído enemigos, pues recuerda que al publicar su primera novela Los juegos (1967), fue objeto de numerosos ataques, pero también defendida por otros, debido a su carácter contracultural.
Respecto al periodismo, dice que es su segunda actividad, donde ha tenido la oportunidad de escribir sobre política, literatura y cultura en general. Es una labor de difusión en numerosos medios, acción que desarrolló, comenta, a través de sus escritos para la revista Mester, de Juan José Arreola, a quien recuerda como uno de sus mentores.
En este punto, hace una remembranza y dice que inició su trabajo en prensa escrita en 1961, en el diario El Día, donde escribió notas y entrevistas. Más de 50 años en el oficio y esto le da pie para hablar del periodismo cultural, del cual señala que se encuentra en un mal momento, porque “todo lo que se escribe al respecto ha sido desplazado por el espectáculo, es como el título del libro de Mario Vargas Llosa, La civilización del espectáculo, pues a la gente ya no le interesa la cultura, sino lo espectacular”.
Estas dos actividades, indica René Avilés, “me llevaron a la docencia”. De esta manera, comencé a dar clases en la UAM-Xochimilco, que me ha rendido homenajes también y donde obtuve el grado de profesor de tiempo completo”.
El transcurso de su trayectoria está marcado por la entrega de numerosos premios que le han valido su incursión en sus tres actividades. Por ejemplo, el Premio Nacional de Periodismo de México, y homenajes por parte de universidades como la UNAM, la UAM o el IPN, a los cuales se suma la entrega de la Medalla Bellas Artes.
Y aunque dice que los premios no son para un escritor más que, en algunos casos, ayudas económicas, “recibir la Medalla Bellas Artes me emociona porque este recinto significa mucho para mí; en él hice mi primera presentación pública en una conferencia y ahora ir a recibir una medalla resalta lo especial que es para mí entrar ahí”.
