El religioso español Manuel García Viejo, repatriado esta madrugada desde Sierra Leona a Madrid por estar contagiado de ébola, se encuentra en estado grave en un hospital La Paz-Carlos III de Madrid y no podrá recibir el suero experimental Zmapp porque está agotado.

En una conferencia de prensa, autoridades locales de Sanidad y responsables del centro médico explicaron que el paciente presenta un cuadro importante de deshidratación y una afectación hepato-renal marcada, por lo que están estudiando otras posibilidades de tratamiento, como administrarle suero ‘convaleciente’ de otros pacientes que hayan superado la enfermedad, aunque su eficacia no está probada.

José Ramón Arribas, jefe de la Unidad de Infecciosas del hospital, declaró que las existencias de Zmapp están agotadas en todo el mundo y su proceso de desarrollo es muy complejo, por lo que se están valorando otras alternativas experimentales, cuyos resultados no están probados aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido que es ético su utilización en estos casos.

Si el equipo médico decide aplicar alguna de estas terapias, indicó, será con el consentimiento del paciente, a quien se han realizado análisis para confirmar que está infectado por ébola y para determinar si también padece malaria.

El suero Zmapp fue administrado por primera vez a dos estadounidenses infectados de ébola, quienes consiguieron combatir la enfermedad; el medicamento también fue aplicado al religioso español Miguel Pajares, quien fue repatriado en agosto en estado grave desde Liberia y murió cinco días después a consecuencia del virus mortal.

García Viejo, de 69 años de edad que, llegó en un avión Hércules equipado médicamente del Ejército español, trabajaba como médico cirujano en un hospital de la orden de San Juan de Dios en la ciudad de Lunsar, es -después de Pajares-, el segundo español con ébola repatriado.

El brote de ébola detectado en marzo pasado en Guinea se ha extendido a poblaciones de Liberia, Sierra Leona, Nigeria y Senegal; ha infectado a unas 5 mil 500 personas y ha causado alrededor de 2 mil 800 muertes, según datos de la OMS.