Funcionarios de Estados Unidos se reúnen con representantes de 44 países y agencias multilaterales, incluidas ONU y el BM, en Nueva York, para instar a la implementación de estrategias globales para hacerle frente a pandemias y bioterrorismo.
El presidente Barack Obama describió al ébola como una “horrorosa enfermedad”, y dijo que “si alguna vez hubo una emergencia de salud pública que merezca una respuesta internacional urgente, fuerte y coordinada, es ésta”.
También señaló que si la propagación no se atiende pronto “esta enfermedad podría causar una catástrofe humanitaria en toda la región”.
El mandatario agregó que aunque ya se está haciendo bastante y se ha “progresado”, hay que ser “honestos con nosotros mismos. Esto no es suficiente. Hay una brecha importante entre donde estamos y donde debemos estar”.
Señaló que las organizaciones internacionales “deben moverse más rápido” y más naciones deben contribuir con medios y capacidades como transporte aéreo, evacuaciones médicas, trabajadores de la salud, equipo o tratamiento.
“Detener el Ébola es una prioridad para Estados Unidos. Continuaremos liderando y haciendo nuestra parte, pero esta también debe ser una prioridad para el mundo”.
La comunidad internacional está trasladando personal y destinando miles de millones de dólares a un esfuerzo liderado por EU para controlar el brote de Ébola, que los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) dicen que podrían infectar a entre 550 mil y 1,4 millones de personas para enero sino se toman medidas.
El actual brote de Ébola es considerado el peor de la historia, que ha provocado la muerte a casi tres mil personas en África Occidental en los últimos seis meses y según expertos podría alcanzar una cifra de 20 mil casos para noviembre.
