Argentina depositó este martes en Buenos Aires 171 millones de dólares para el pago de un nuevo vencimiento de deuda, pese al fallo del juez Thomas Griesa de Nueva York que declaró ayer lunes esa medida ilegal y en desacato al país sudamericano por no obedecer un fallo a favor de los fondos especuladores o “buitre”.

 “El tribunal sostiene que la República de Argentina está en desacato civil”, señaló Griesa al final de una audiencia celebrada en los tribunales del sur de Manhattan, al dar respuesta a un pedido a tal efecto por los fondos.

 La decisión de Griesa “no tiene fundamento ni impacto alguno”, señaló por su parte el jefe de Gabinete Jorge Capitanich en su habitual rueda de prensa matutina en Casa de Gobierno.

 “Era lo que se esperaba, el juez ha provocado un verdadero galimatías jurídico y cada decisión suya empeora la anterior. Está en una encrucijada de destino incierto”, afirmó.

 Capitanich reiteró que la orden del juez constituye “una violación del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas” y consideró “inaplicables” eventuales sanciones en virtud de que “la ley de inmunidad soberana prohíbe las sanciones por desacato contra Estados extranjeros”.

 El ministro de Economía informó en un comunicado que Argentina depositó los fondos en las cuentas del fideicomiso del Banco Nación que desde hace dos semanas sustituyó al Bank of New York Mellon.

Los acreedores deberán renunciar a la intermediación del banco estadounidense para poder cobrar sus pagos en Argentina o en Francia; alternativas que abrió el gobierno.

El Congreso del país sudamericano aprobó una ley urgente para cambiar la jurisdicción de pago para que el juez Griesa no pueda congelar los depósitos. Griesa es el polémico magistrado estadounidense que ha beneficiado a los fondos “buitre”, que representan el 1.0 por ciento de los acreedores de Argentina, pero que siempre se negaron a negociar su deuda.

 El 92.4 por ciento de los bonistas aceptó canjes en 2005 y 2010, con rebajas históricas, pero este año Griesa congeló los pagos que Argentina depositó a favor de estos acreedores en el Bank of New York, con lo que el país ingresó en un involuntario “default”, ya que tiene la capacidad y voluntad de pago, pero el juez se lo impide.

 Griesa ordenó que Argentina les pagará a los fondos “buitre” más de mil millones de dólares, lo que el gobierno considera ilegal, y como no ha llegado a un acuerdo, el juez declaró ayer lunes al país “en desacato” por no obedecer su fallo.

La presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner advirtió, en un mensaje publicado en las redes sociales, que la decisión del juez Griesa es violatoria del derecho internacional y también responsabilizó al gobierno del presidente Barack Obama, ya que Naciones Unidas y la Organización de Estados Americanos establecen que el Estado es el único responsable por las acciones de cualquiera de sus órganos, en este caso, de su Poder Judicial.