Beber alcohol de forma regular, aunque sea moderadamente, puede tener efectos sobre la calidad del esperma y el efecto se intensifica a medida que se ingiere más cantidad.

Un estudio realizado a 1221 hombres daneses de entre 18 y 28 años ha llegado a esa conclusión. A todos ellos se les cuestionó sobre su consumo de alcohol, la frecuencia y la cantidad, además se les analizó el semen y se valoró su capacidad hormonal reproductiva.

En total, los participantes consumían una media de una bebida a la semana; un 64% reconocieron haberse emborrachado el mes anterior, y el 59% más de dos veces.

Después de tomar en consideración otros factores, el análisis realizado en la Universidad Southern Denmark mostró que no había una relación importante entre la calidad del esperma y el consumo reciente de alcohol o el excesivo de alcohol durante el mes anterior.

Aunque si encontraron relación entre el consumo de alcohol en la semana previa y los cambios en los niveles de hormonas reproductivas. Así, los niveles de testosterona aumentaron, mientras que la hormona sexual globulina vinculante (SHBG) se redujo.

La cantidad si importa

Casi la mitad de los participantes (45%) reconoció que la cantidad de alcohol que bebieron la semana previa era su consumo semanal habitual. Y en este grupo es donde identificaron la peor calidad de los espermatozoides, en términos de recuento total de espermatozoides y la proporción de espermatozoides en tamaño y forma normal. A mayor consumo de bebidas, peores resultados.

Los investigadores han reconocido que se trata de un estudio observacional, así que no se pueden extraer conclusiones definitivas de ‘causa y efecto’. Sin embargo, estudios en animales han revelado que el alcohol puede tener un impacto directo en la calidad del esperma.

Los investigadores creen que éste es el primer estudio entre varones jóvenes saludables con información detallada sobre el consumo de alcohol y, “dado que los jóvenes beben mucho, esto puede ser un problema de salud pública, y podría ser un factor que contribuye la baja cantidad de esperma que se ha observado en los varones occidentales”.

 

El estudio publicado en British Medical Journal, concluye que “Queda por ver si la calidad del semen se restaura si se reduce la ingesta de alcohol, pero los jóvenes deben saber que un consumo habitual elevado puede afectar no sólo su salud en general, sino también su salud reproductiva”.