Georg Gaenswein cardenal alemán, secretario del Papa emérito Benedicto XVI y Prefecto de la casa Pontificia, más conocido como el “George Clooney del Vaticano”, confiesa en una entrevista a la revista semanal Chi, que su celibato en los primeros años “no fue fácil”.

El padre Gaenswein, a quien incluso la edición italiana de Vanity Fair, le dedicó su portada, explica que al entrar en el seminario tuvo luchas interiores, sobre el celibato.

“Cuando entré en el seminario para ser sacerdote, lo hice totalmente convencido respecto al desafío del celibato. No faltaron, lo digo sinceramente y sin vergüenza, las luchas interiores. No fue fácil, pero todo en la vida tiene un precio”, explica en la entrevista de la que la revista ha adelantado algunos fragmentos.

Para Georg —al que el Papa Francisco nombró Prefecto de la Casa Pontificia— un sacerdote que vive el celibato lo debe hacer de manera sincera y no puede existir una doble vida.

Señala, “el celibato no es una vida sin amor, es la vida de un amor que es mas grande que el carnal, tienes que renunciar a algo que es grande, lo sé, pero lo haces porque hay algo aún mas grande que es el reino de los cielos”.

El cardenal, participa también en el Sínodo de los obispos, que se celebrará en el Vaticano y tiene como uno de los temas centrales, el divorcio, reconfirmando que “el matrimonio es indisoluble”. “Quien comienza una nueva unión contradice lo indicado por el Señor”, finaliza.

Comenta sobre el tema de la homosexualidad, que los gays tienen que ser acogidos con respeto”, pero deja entrever que “sus actos son contrarios a la ley natural”.