El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió este martes que la ciudad sirio kurda de Kobane está “a punto de caer” en manos de los yihadistas, durante una visita a un campo de refugiados sirios en la ciudad de Gaziantep, en el este de Turquía.

Además, abogó por una ofensiva terrestre para derrotar al Estado Islámico (EI) en Siria, al señalar que los ataques aéreos de la coalición internacional son insuficientes para detener a los extremistas, reportó el diario turco Hurriyet.

“Los meses han pasado y no hemos conseguido ningún resultado. Kobane está a punto de caer”, insistió el mandatario y pidió la creación de un área de protección y prohibición de vuelos, así como reforzar a los combatientes moderados de la oposición en Siria.

Asimismo, supuso que Turquía no hará nada para evitar que Kobane caiga en manos de los yihadistas, contrariamente a lo que el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu, había prometido el pasado jueves.

Pese a los bombardeos de la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, considerados insuficientes por los kurdos, los yihadistas del EI continúan avanzando hacia el corazón de Kobane y este martes se encuentran a menos de un kilómetro al suroeste de esa ciudad.

El EI comenzó el pasado 16 de septiembre su ofensiva para tomar Kobane y con ello afianzar su control sobre una amplia franja de territorio a lo largo de la frontera con Turquía.

Desesperación ante el EI

Un manifestante que apoyaba a los kurdos de Kobane murió hoy en la ciudad turca de Varto durante una protesta en la que se registraron enfrentamientos con la policía, informaron medios locales. El joven de 25 años murió de un disparo, que se remite a un abogado del lugar. La información señala que otras dos personas resultaron heridas.

En toda Turquía se registraron manifestaciones en las que los inconformes han pedido una acción en Kobane, ciudad asediada por los milicianos del grupo terrorista Estado Islámico (EI).

En Estambul, la policía empleó gas lacrimógeno y cañones de agua, mientras que en el barrio de Gazi, en la parte europea de la ciudad, los manifestantes lanzaron cócteles molotov y prendieron fuego a dos autobuses, de acuerdo con la agencia turca DHA.

Durante la noche pasada, manifestantes en la concurrida calle de compras Istikal lanzaron piedras a la policía, que respondió con gas lacrimógeno. También hubo manifestaciones en Ankara y muchas otras ciudades, sobre todo en el sureste del país, donde hay una mayor influencia kurda.

Por otro lado, unos entre 50 y 60 kurdos ocuparon el edificio que alberga el Parlamento Europeo en Bruselas durante casi una hora, mientras cientos más se manifestaban a la puerta del edificio para reclamar ayuda. “Permaneceremos aquí hasta que se haga algo”, dijo un manifestante, “están matando a todos. Tenemos que proteger a nuestra gente”, y agregó que la población en Kobane no podía hacer frente a los milicianos de EI que están muy equipados.

Varios políticos, entre ellos el presidente de la Eurocámara, Martin Schulz, hablaron con los manifestantes en el interior del edificio, “Aún cuando he subrayado que la protesta no era la forma de expresar estas demandas, comparto plenamente su inquietud por la situación de poblaciones civiles en Siria e Irak y específicamente por la de la localidad fronteriza de Kobane en Siria”, dijo Schulz.

Otros 200 kurdos se manifestaron en el aeropuerto de Bruselas que reclaman una acción decisiva de la comunidad internacional contra el EI, así como ayuda humanitaria para la población. Los kurdos también se manifestaron en Berlín y otras ciudades alemanas.