Los yihadistas del Estado Islámico (EI) controlan más de más de un tercio de la ciudad kurda de Kobane, en el norte de Siria y cerca de la frontera turca, a pesar de los constantes bombardeos de la coalición internacional, liderada por Estados Unidos.

“El EI controla más de un tercio de Kobane. Todas las áreas del este, una pequeña parte del noreste y un área en el sureste”, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que cuenta con una amplia red de activistas, militares y médicos en Siria.

Con el fin de detener el avance del EI, la coalición llevó a cabo este jueves dos nuevos ataques aéreos contra posiciones yihadistas en Kobane, mientras los combatientes kurdos libran cruentos combates contra los extremistas.

A pesar de los bombardeos y la feroz resistencia de las fuerzas kurdas, los yihadistas avanzan “de forma lenta” desde el este hacia el centro de Kobane, reportó la cadena árabe Al Arabiya.

Los extremistas del EI tomaron este jueves el control de un mercado de verduras y una comisaría de las fuerzas de seguridad kurdas, conocidas como las Asayish.

Los yihadistas comenzaron el pasado 16 de septiembre su ofensiva para tomar el control de la ciudad de Kobane y con ello afianzar asegurar su control sobre una amplia franja de territorio a lo largo de la frontera con Turquía.

Kobane se ha convertido en el foco de la atención internacional desde que el avance de los yihadistas provocó que más de 180 mil habitantes de la zona, principalmente kurdos, se dezplazarán hacia la vecina Turquía.

En otro frente de combate, en la provincia iraquí de Nínive, más de 200 yihadistas perdieron la vida durante un bombardeo de la coalición internacional contra un convoy de 25 vehículos en que se trasladaban extremistas en el norte de Irak; según fuentes de seguridad iraquíes, el convoy -con armas y equipo militar- se dirigía de la zona de Rabía (oeste de Mosul) hacia Ramadi, cerca de la frontera con Siria.

Entre las personas muertas figuran dos importantes cabecillas del EI, según Al Bayati, jefe del Comité de Seguridad de la provincia septentrional de Nínive, quien agregó que el ataque también causó decenas de heridos.

Buscan refuerzos a estrategias de seguridad

Los ministros de Interior de la Unión Europea pidieron este jueves cambiar las reglas de control de fronteras internas en el espacio Schenger de libre circulación para facilitar la identificación de posibles yihadistas.

Reunidos en Luxemburgo instaron a la Comisión Europea (CE) flexibilizar las condiciones en las que los controles pueden ser reintroducidos entre los países que derrumbaron sus fronteras; a la largo plazo, se busca cotejar sistemáticamente los documentos de los viajeros con las bases de datos nacionales, europeas o de INTERPOL, lo que por ahora es restringido a ocasiones especificas.

“Es esencial detectar a las personas que regresan a Europa después de haber luchado en Siria, Irak o cualquier otra zona de conflicto, expresaron en el documento final del encuentro; los ministros también consideran que sería “particularmente útil” poner en marcha un mecanismo de intercambio de información entre los países miembros del Espacio Schenge.

Con estas propuestas de seguridad acreditan que se podría evitar atentados como el ejecutado en mayo 24 en el Museo Judío de Bruselas por un ciudadano francés recién regresado de Siria, fichado en su país, pero desconocido de las autoridades belgas.

Otra medida que piden es la creación de una base de datos de pasajeros aéreos, vista con reticencia por el Parlamento Europea (PE), que exige garantías de protección a las privacidad de los ciudadanos.

Los 28 coincidieron en la “urgencia” de iniciar negociaciones para lograr la aprobación de los diputados europeos a esa iniciativa, que estima que más de tres mil europeos participan actualmente participan en la actualidad en el conflicto sirio, la mayor parte de ellos procedentes de Francia, estiman 700. Sin embargo, Bélgica, con unos 300 combatientes en Siria, es el país europeo con el mayor número de yihadistas proporcional a su población.