Susana Hernández Espíndola

Podría ser para defenderse de priístas, supuestamente armados, como Jorge Hank Rhon, según acusa la autoridad, o, de una vez, para imponer a Luis Felipe Bravo Mena como gobernador del Estado de México. El caso es que los panistas, o algunos panistas, se han comenzado a armar. Así ocurre,  por lo menos, con  Sarah Fuentes Rascón, la recientemente electa lideresa juvenil del Partido Acción Nacional (PAN) en Chihuahua.

Sin saber que así comenzaron las Juventudes Hitlerianas, la chica en cuestión apareció en una fotografía que circuló en las redes sociales, muy sonriente, sosteniendo un fusil de asalto HK, calibre 5.56 x 45 milímetros, muy parecido a los que se conocen como  R-15.

Tal fotografía apareció el 13 de junio y en un momento se rumoró que había sido filtrada por sus mismos correligionarios panistas, opuestos a que Sarah encabezara la secretaría de Acción Juvenil del Comité Ejecutivo Estatal del PAN.

Después de esa filtración, la muchacha indicó sentirse “apenada” y justificó la fotografía diciendo que en el momento en que se la tomó no dimensionaba la gravedad de su acción.

Durante su elección, Sarah Fuentes Rascón ganó por los votos delegacionales. Logró 69 votos directos y 31 votos delegacionales, mientras que su oponente, Ricardo Vega, obtuvo 73 votos directos y 27 delegacionales.

Según señaló el Diario de Juárez, ella negó que la aparición de la fotografía en la Internet haya sido por causa de “fuego amigo”.

El ímpetu de la muchacha fue criticado por el subsecretario de gobierno de Baja California, Miguel Ángel Castillo Escalante, quien demandó que los funcionarios del PAN tengan cuidado con sus acciones, sobre todo las que ponen mal al partido.

“Aunque sea una imagen de broma”, sostuvo, “no toda la sociedad la interpretará como una fotografía inocente, por la violencia que vive México, sobre todo en el norte”.

Es posible que la titular de la Procuraduría General de la República (PGR), Marisela Morales, aún no se haya enterado de que la muchacha panista aparece en una foto portando un arma de uso exclusivo para el cuerpo militar, así como indicó que no sabía que entre los detenidos con un supuesto arsenal en Tijuana, la madrugada del 4 de junio, estaba el empresario Jorge Hank Rhon. Pero no cabe duda que en cuanto conozca este caso seguramente abrirá una investigación.

 

Los armados de Veracruz

El caso de Sarah no es el único que involucra a panistas armados. El 4 de julio de 2010, durante las elecciones estatales de Veracruz, unas 40 personas afines al PAN que portaban armas de fuego fueron detenidas por la Policía Intermunicipal Veracruz-Boca del Río y la Agencia Veracruzana de Investigaciones.

Los detenidos iban vestidos de civiles, portaban emblemas del PAN y viajaban en camionetas con placas del Distrito Federal. Cuando la policía los interceptó, se identificaron con sus credenciales del partido. Uno de ellos era el representante del PAN y funcionario del ayuntamiento de Boca del Río, Gaspar Monteagudo Hernández, quien condenó la aprehensión con el pretexto de que el gobierno del estado operaba las elecciones por medio del uso de las policías.

Ángel Deschamps Falcón, ex dirigente municipal del PAN en Boca del Río, quiso rescatar a sus correligionarios y hasta se colgó de una patrulla para evitar que se los llevaran y también arguyó que la policía trataba de “amedrentarnos para tratar de ganar la elección por los métodos más ilegales”.

 

Borruel junior

El mayor escándalo de panistas armados ocurrió un mes antes, en junio de 2010, cuando el hijo del ex candidato a gobernador de Chihuahua, Carlos Borruel Baquera (quien apenas este 14 de junio “destapó” al secretario de Desarrollo Social, Heriberto Félix Guerra, como precandidato del PAN a la Presidencia), también posó en fotografías con armas largas.

Igual que Sarah, Carlos Borruel Macías, el junior, apareció, en por lo menos dos fotografías, posando con una metralleta. El PAN en Chihuahua realizó de inmediato un “operativo especial” en el que participaron un diputado local y brigadistas, para retirar de circulación el periódico El Pueblo, que publicaba las gráficas.

El jovenzuelo también gastó un dineral para acaparar el mayor número posible de ejemplares, pero gran parte de la edición fue robada o arrebatada a la fuerza a distribuidores o vendedores. En la carretera que va hacia Parral, a la altura de Satevó, por ejemplo,  dos camionetas interceptaron al repartidor y lo obligaron a entregarles los 2 mil 500 ejemplares que llevaba.

Al respecto de estos casos, el diputado local priíta de Chihuahua, Jesús José Sáenz Gabaldón, aseguró: “Pareciera que este ha sido el común denominador entre los jóvenes y líderes de Acción Nacional en posar con armas de grueso calibre como un juego y sin importarles ser representantes de la juventud”.

Foto: Notifama