Reaparece en público el joven dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, luego de cinco semanas de ausencia que desataron infinidad de especulaciones, como que sufría los más diversos problemas de salud o su derrocamiento en un golpe de Estado.
Kim Jong-un dio fin a las suposiciones cuando recientemente se le vio en un recinto científico, reportó este martes el diario oficial del régimen Rodong Sinmun, aunque en las fotos publicadas, sí parece que sufrió alguna lesión en las piernas, ya que necesitaba un bastón para caminar.
De acuerdo con la agencia oficial de noticias KCNA, esas imágenes pertenecen a una de sus habituales “inspecciones sobre el terreno”, en este caso al nuevo Distrito Residencial de Científicos en Wisong y al recién construido Instituto de Energía Natural de la Academia Estatal de Ciencias, pero no específica cuándo efectuó la visita ni por qué ha estado desaparecido 40 días, desde que asistió con su esposa a un concierto el pasado 3 de septiembre.
La larga ausencia en un régimen como el de Pyongyang, por lo que no asistió el pasado viernes el 69 aniversario de la fundación del Partido de los Trabajadores, tenía sorprendido a Occidente y a los medios de comunicación con sus titulares extravagantes, como el que aseguraba que el origen de los males del diplomático recaía en su excesiva afición al queso suizo.
Con sus últimas apariciones cojeando, para los analistas y servicios secretos extranjeros, Kim Jong-un podría estar sufriendo a sus 31 años serios problemas de salud, como gota, diabetes y hasta una lesión en los tobillos por usar zapatos altos pese a su evidente sobrepeso.
Sin embargo, en los últimos días, se especulaba cada vez con más insistencia la idea de un golpe de Estado que lo habría derrocado, ante lo que los servicios secretos de Corea del Sur no habían detectado acción alguna en el régimen de Pyongyang, que incluso envió una delegación de alto nivel a la clausura de los Juegos Asiáticos de Incheon hace dos semanas.
No es la primera vez que el joven dictador se pasa una temporada alejado de actos públicos; en junio de 2012 también estuvo ausente durante 23 días, hasta que visitó un acuario al mes siguiente como si nada hubiera pasado. Nuevamente su ausencia crea misterio.
