Entre las muchas sombras que acompañan la leyenda del temible Drácula, una está a punto de esfumarse, pues poco se sabía de su juventud. Aunque la mayoría de sus estudios coinciden en que él y su hermano fueron rehenes políticos de las autoridades otomanas durante varios años para asegurar la colaboración de su padre.
La pregunta es ¿dónde estuvieron?, un grupo de arqueólogos turcos cree haber encontrado el lugar que sirvió de hogar forzoso, de quien con el tiempo se convertiría en Vlad el Empalador, y es el antiguo castillo de Tokat, que se ubica en un peñasco junto a esta ciudad en el centro de Turquía.
El castillo está rodeado de túneles secretos, es muy misterioso, describió a la prensa local, Ibrahim Cetin, uno de los arqueólogos que asegura, fueron estas unas mazmorras en donde estuvo el joven Vlad, es difícil saber el calabozo en donde estuvo Drácula, pero es seguro que ahí se albergó.
Supuestamente sucedió cuando estuvo preso político, que Vlad desarrolló su carácter violento y el odio hacia el Imperio Otomano. Se cuenta que el príncipe Vlad y sus hombres dejaron los cuerpos empalados de 20 mil personas a las afueras de la ciudad de Târgoviste, entonces capital de Valaquia, para que los encontraran las fuerzas otomanas que se acercaban desde Constantinopla.
Nacido en Transilvania en el siglo XV, se le conocía como Vlad Draculea (de dragón) y después fue el príncipe Vlad III de Valaquia, una región de Rumania. El monarca lideró tropas rumanas cristianas en la guerra contra el Imperio Otomano, se ganó fama de ser extremadamente cruel y de torturar y dejar empalados en el campo de batalla a miles de enemigos. Los otomanos lo llamaban Lord Empalador.
Después de su muerte, su fama se extendió por toda Europa, el mito y la leyenda enriquecieron su historia, que siglos después inspiró al escritor irlandés Bram Stoker para imaginar la figura del conde Drácula, el vampiro mas literario, que toma el nombre original del príncipe Vlad. Sin embargo la idea original del vampiro ya existía desde la antigüedad y la figura moderna renace en el siglo XVIII, este Drácula de novela gótica fue el que popularizó la imagen inmortal que se alimenta de sangre de sus víctimas.
Abdurrahaman Akyuz, director provincial de Cultura y Turismo en Tokat, señaló que una vez restaurado el castillo servirá de atracción turística e incluirá un establecimiento con jardines, pequeñas mesas y taburetes para tomar el té.
En Turquía, el té se sirve tradicionalmente en vasitos acampanados de cristal y es de sabor fuerte y color rojo oscuro, tal vez como simulando la sangre que alimentaba al conde Drácula.
