El recién electo presidente Joko Widodo animó a todos los profesionistas del país a trabajar duro para alcanzar la riqueza, la prosperidad y la dignidad, “sin trabajar arduamente no podemos esperar convertirnos en un gran país”, recalcó.

El presidente Widodo es el séptimo en inaugurar las sesiones del parlamento por los siguientes cinco años. En el primer día de gestiones, el presidente acudió al banquete tradicional de bendiciones y agradecimientos para el inicio del nuevo gobierno, y de igual forma se reunirá con Tony Abbott, el premier de Australia, John Kerry, el Secretario de Estado estadounidenese, así como con líderes de Malasia y Singapur.

Timor del Este: el reto de Widodo

Muchos se cuestionan la capacidad del joven y recién electo presidente Joki Widodo, conocido como “Jokowi” ante el conflicto insurgente en la provincia occidental de Papúa.

En contraparte, este nuevo gobierno representa una clara oportunidad para Tony Abbot, el premier australiano de renegociar el conflicto de los migrantes de alta mar así como otros asuntos de seguridad, temas pendientes en su propia campaña electoral. Es importante señalar que algunos legisladores de Indonesia creen que es el mismo gobierno australiano quien apoya económicamente a los guerrilleros separatistas, por lo que Jokowi tendrá que lidiar con fuertes problemas políticos ocultos en su gobierno, situación que no han podido solucionar sus antecesores.

Muchos activistas albergan serias esperanzas del nuevo presidente ya que el anterior, Susilo Bambang, hizo promesas similares y finalmente terminó envuelto en fuertes escándalos de corrupción y problemas de transparencia. Jokowi se presenta como un cambio genuino en el gobierno de Indonesia aunque tiene una visión pragmática y práctica sobre la economía, la educación y el sistema de salud de Indonesia. “Si podemos implementar rápidamente los programas de salud y educación, la tensión política se desvanecería”, comentó en entrevista para un medio informativo.

Desde la campaña electoral de Jokowi, las tensiones en Papúa han cesado porque se cree que el presidente negociará con ellos porque no es un miembro político reconocido por la elite sino es percibido como un candidato del pueblo. Algunos activistas consideran conveniente formar una agencia bajo el resguardo del ejecutivo para dialogar con la guerrilla y atender de manera especial el asunto de la pacificación de Papúa.

Con información de Xinhua y The Sydney Herald.