Los ataques aéreos de la coalición internacional liderada por Estados Unidos contra el Estado Islámico (EI) han provocado 553 personas desde que empezó la ofensiva en Siria en septiembre de este año, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, organización con sede en Londres, e informadores sobre el terreno.

De los fallecidos, 464 combatían a las órdenes del EI y 32 eran civiles, especifica el informe en el que se contabilizan también 57 miembros del Frente Al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria.

Los enfrentamientos continúan en la ciudad siria de Kobane, en la frontera con Turquía, donde los yihadistas y las fuerzas kurdas siguen combatiendo por el control del terreno, tomado por los radicales desde hace más de un mes por tres frentes diferentes.

Según fuentes kurdas reportadas por la cadena británica BBC, los combatientes del EI habrían reconquistado una colina estratégica a cuatro kilómetros al oeste de la ciudad.

El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, que permitió el lunes pasado que los peshmergas, las milicias kurdas de Irak, accedieran a Kobane desde su territorio y se unieran en la defensa de la ciudad a la milicia kurda local, dijo “he sabido que finalmente han llegado a un acuerdo sobre la cifra de 200 combatientes”, tras conocer este miércoles la aprobación del Parlamento del Kurdistán iraquí del envío de soldados.

El primer ministro turco ha criticado, además, la ayuda que el Ejército de EU lanzó desde el aire a la resistencia kurda de Kobane, ya que uno de los lotes, que contenían armamento y ayuda médica, cayó en manos del EI, según un vídeo difundido en YouTube.

“¿Ve Turquía de manera positiva este asunto? No. América lo hizo pese a que especificamos que Kobane no era un lugar estratégico para ellos, si acaso lo es para nosotros”, explicó Erdogan, refiriéndose a una conversación telefónica que mantuvo el fin de semana pasado con el presidente estadounidense, Barack Obama.

Compra de petróleo al EI será sancionado

El gobierno de Estados Unidos amenazó este jueves con sancionar a cualquiera que adquiera petróleo de los militantes del Estado Islámico en un esfuerzo por interrumpir lo que, según dijo, representa una fuente de financiamiento diario de 1 millón de dólares.

Ha tomado control de grandes territorios de Irak el EI y Siria en una intensa campaña de violencia, y podría representar una amenaza para EU y sus aliados sino se detiene su avance, dijo el subsecretario del Tesoro estadounidense, David Cohen.

“Con la importante excepción de algunas organizaciones terroristas patrocinadas por el estado, EI es probablemente el grupo terrorista mejor financiado que hemos confrontado”; declaraciones de Cohen que fueron preparadas para ser presentadas ante el Fondo Carnegie para la Paz Internacional.

Los yihadistas están generando decenas de mdd al mes a través de ventas petroleras, secuestros extorsión y otras actividades criminales y el apoyo de aderados contribuyentes, dijo Cohen al exponer el resumen más completo hasta ahora sobre la estrategia financiera de EU contre el grupo extremista.

El Estado Islámico ha explotado el mercado negro de petróleo en Siria e Irak, refinando una parte y vendiéndolo a contrabandistas que lo envían a Turquía y la región kurda de Irak.

Cohen, persona importante en el Gobierno de Obama en relación a las sanciones, dijo que el Gobierno sirio, que ha enfrentado una guerra civil contra fuerzas de la oposición, aparentemente también ha acordado comprar crudo del EI.

El funcionario dijo que los recientes ataques aéreos de EU y sus aliados han destruido algunas refinerías controladas por los yihadistas, con lo que interrumpe sus ingresos petroleros, aunque reconoció que aún es importante hallar otras formas de atacar las fuentes de financiamiento del grupo e impedir el acceso al sistema financiero formal.

Las sanciones estadounidenses impiden que individuos y compañías tengan acceso al sistema financiero de Estados Unidos que con frecuencia son seguidas por los bancos alrededor del mundo que son cautelosos en pelear con los enemigos de ese país.

Estados Unidos pretende interrumpir otras actividades de financiamiento del EU, incluyendo un estimado de 20 millones de dólares provenientes del secuestro de personas para pedir por su rescate este año.