Con óleos, fotografías y dibujos, que permitirán al público conocer la etapa de formación de Santiago Rebull en la Academia de San Carlos, su desarrollo técnico en Europa y su labor como profesor de dibujo y pintura, actividad que realizó por más de 40 años, se instala por primera vez en México la exposición “Santiago Rebull. Los contornos de una historia” en el Museo Mural Diego Rivera del Instituto Nacional de Bellas Artes.
La muestra que reúne 68 piezas, será exhibida del 23 de octubre de 2014 al 08 de febrero de 2015. Se trata de la primera exhibición dedicada enteramente al artista mexicano, formada por obras provenientes de 15 colecciones, además de seis instituciones públicas y privadas.
La exposición también aborda la organización y origen de la Academia de San Carlos, institución fundamental en la historia del arte en el México del siglo XIX. En este contexto, se mostrarán piezas realizadas por Diego Rivera durante su etapa de formación y se apreciarán las bases academicistas del muralista, así como los estudios de proporción y ángulo que desarrolló.
Bajo la curaduría de Magaly Hernández y David García, Santiago Rebull. Los contornos de una historia está conformada por tres núcleos temáticos. Santiago Rebull: artista, profesor y director de la Academia, Galería de retratos y personajes; y El legado artístico en los alumnos. Diego Rivera
Santiago Rebull nació en una embarcación en el océano Atlántico cuando su familia viajaba con rumbo a Europa, en 1829. Aún muy joven regresó a México con su familia e, interesado en las artes, se inscribió en los cursos de la Academia de San Carlos. Pronto se distinguió como uno de los alumnos más avanzados y, gracias a su obra La muerte de Abel, logró obtener una pensión para perfeccionar su técnica en la Academia de San Lucas, en Italia.
A su regreso, se incorporó a la Academia de San Carlos como profesor de dibujo al natural y en 1861 fue nombrado director interino de la institución. Durante el gobierno de Maximiliano de Habsburgo fue nombrado pintor de cámara y realizó el retrato del emperador, lo que le valió la Medalla de la Orden de Guadalupe. Tras la caída del Imperio, se desempeñó como interino en la clase de pintura y profesor de la clase nocturna de dibujo, hasta su muerte, ocurrida en 1902.
