Es reabierto este viernes, por la Policía israelí, el rezo musulmán la explanada de las Mezquitas, tercer lugar más sagrado del Islam, y ha reforzado la seguridad a los alrededores del casco viejo de Jerusalén ante la tensión que vive la ciudad

Como parte de las normas de hace varias semanas, solo los mayores de 50 años podrán acceder a la mezquita de Al Aqsa para el rezo comunitario de los viernes, por lo que se espera que miles de musulmanes más lo hagan en la calle, frente a las vallas que desde primera hora de la mañana cercan puertas y murallas de la ciudadela.

La ciudad amaneció en una tensa calma después de una noche de incidentes entre jóvenes palestinos, colonos judíos y la Policía en los barrios del Este de la capital, como Suafat, Beit Hanina o Abu Tor.

También se registraron enfrentamientos en una de las calles que llevan a la explanada dentro del barrio árabe de la ciudad vieja, donde un palestino resultó herido leve y otro fue detenido.

La seguridad ha sido reforzada ante la posibilidad de que cientos de personas se desplacen a la zona de Al Aqsa después de que el jueves el movimiento nacionalista Al Fatah convocara para este viernes a “un día de ira”, como protesta por el cierre y en defensa del santuario.

Tensión por cierre de explanada

Después del intento de asesinato del rabino Yehuda Glick, un importante activista de la derecha ultranacionalista y mesiánica que lucha por reabrir la explanada al rezo judío, Israel había decidido cerrar el jueves el acceso de los musulmanes al recinto, por primera vez en 40 años.

Glick, que se encuentra grave, fue tiroteado en Jerusalén Oeste por un ex convicto palestino que horas después fue asesinado a tiros por la Policía israelí en el barrio de Abu Tor cuando al parecer se resistía a ser detenido.

Los palestinos denunciaron que el cierre de la explanada, donde el judaísmo sitúa el templo destruido por los romanos hace 2 mil años, sólo aumentaría la creciente tensión que vive la ciudad santa desde el principio del verano, con arrestos, choques y protestas casi diarios.

Desde 1967, la explanada, que se utiliza para el rezo musulmán, porque las leyes judías prohíben orar sobre ella hasta que no se construya el tercer templo, esta bajo administración del Ministerio de Asuntos Religiosos jordano (Awqaf) y del control real de las fuerzas israelíes.