Los yihadistas del Estado Islámico (EI) torturaron y golpearon a decenas de adolescentes originarios de Kobani, que secuestraron antes de la toma de la ciudad kurda siria, denunció este martes Human Rights Watch.
Estos adolescentes, de entre 14 y 16 años, eran parte de un grupo de 153 jóvenes secuestrados por los yihadistas el 29 de mayo cuando regresaban a Kobani.
Los últimos 25, puestos en libertad la semana pasada, contaron haber sido golpeados con tubos y cables eléctricos y obligados a ver videos de decapitaciones y de los ataques cometidos por sus carceleros, indicó la organización.
Según los testimonios de cuatro de ellos, los yihadistas golpeaban a los adolescentes que intentaban huir o que quebrantaban las normas establecidas en “cursos” de religión; los más perjudicados eran los niños allegados a combatientes de las Unidades de Protección del Pueblo (YPG), la milicia armada kurda que defiende Kobani desde hace más de seis semanas.
“Les pedían que les dieran las direcciones de sus familias, primos o tíos diciéndoles: ‘cuando vayamos a Kobani, los atacaremos y los despedazaremos’. Consideraban a las YPG como kafires (ateos)”, contó un adolescente.
Los niños también dijeron que sólo comían dos veces al día, tenían que rezar cinco veces diarias y seguir cursos de religión, y que sus carceleros eran sirios, jordanos, libios, tunecinos y sauditas.
Además, se reveló la venta de esclavas sexuales por parte de los yihadistas. Un celular de un miliciano que cayó en manos de combatientes kurdos dio cuenta de un video sobre esa actividad ilícita.
“Hoy es un día de mercado de las esclavas sexuales” afirma con burla, al inicio de la grabación, un hombre barbudo junto a otros tres terroristas que ríen y hacen bromas sobre las mujeres esclavas. Uno advierte que tendrá que mirarle la dentadura antes de cerrar el trato y otro pregunta si se puede intercambiar una mujer por un arma.
Este es el primer registro de audiovisual sobre la venta de mujeres yazadíes, una minoría kurda no musulmana asentada en el norte de Irak y que los terroristas llaman “adoradores del diablo”.
Por otra parte, yihadistas mataron a otros 24 miembros de un clan sunita que había luchado contra ellos en Irak y, según la emisora británica BBC, ya son más de 500 los muertos del clan Albu Nimr, entre ellos menores y mujeres; los combatientes lanzaron los cadáveres a una fuente cerca de la ciudad de Al Ramadi.
