La duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, considerada una de las mayores fortunas de España, falleció a los 88 años de edad, en Sevilla ,la ciudad en la que vivió sus últimos años y en la que se casó por tercera vez, en el que fue su penúltimo acto de rebeldía.

La popular aristócrata, que ostentaba el mayor número de títulos nobiliarios de Europa, era la jefa de la Casa de Alba y una destacada figura de la vida social pero, por encima de todo, un personaje único e irrepetible que no dejaba a nadie indiferente.

La Duquesa había sido trasladada a su domicilio luego de que el pasado domingo ingresara a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del Hospital Quirón, debido a una neumonía asociada a una arritmia cardiaca, además estaba afectada de gastroenteritis

Una vez en su palacio y hasta su muerte, la Duquesa recibió atención médica de parte de los médicos del Hospital Quirón, así como por profesionales que le venían atendiendo hasta su ingreso.

Una mujer que apostó siempre por el arte y defendió a ultranza la cultura española.

Apasionada de la fiesta taurina y amante del flamenco, el 14 de mayo de 1975 creó la Fundación Casa de Alba como una institución dedicada a la conservación, explotación y difusión del patrimonio que posee la Casa de Alba.

Madre de seis hijos fruto de su primer matrimonio con Luis Martínez de Irujo –Carlos, Alfonso, Jacobo, Fernando, Cayetano y Eugenia Martínez de Irujo y Fitz-James Stuart–, la duquesa de Alba encontró el amor en tres hombres que marcaron su vida.

Además del padre de sus hijos, que murió en el año de 1972, Cayetana de Alba se casó con el doctor en Teología y exjesuita Jesús Aguirre y Ortiz de Zárate, volvió a quedar viuda en 2001, y hasta diez años después no contrajo matrimonio de nuevo, lo hizo en Sevilla con Alfonso Diez, un funcionario 24 años más joven que ella.

La decimoctava duquesa de Alba era una de las mujeres más ricas de España, Propietaria de grandes extensiones de olivares, cortijos y haciendas, además de un importante patrimonio artístico.

Cayetana de Alba gozaba además de mucha popularidad, especialmente en Sevilla, lugar donde solía pasar grandes temporadas.

Como duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart era depositaria de una importante colección de arte, que incluye pinturas, esculturas o tapices, entre ellos, cuadros de Zurbarán, Fray Angélico, Goya, Murillo, El Greco, Veronés, Van Dyck, Velázquez o Ribera, entre otros.

El Instituto Español Reina Sofía de Nueva York le otorgó la Medalla de Oro 2008, por su compromiso con la conservación del patrimonio cultural español.