Ofelia Alemán G.
Entre los proyectos más debatidos por grupos ambientalistas en Estados Unidos se encuentra el mega-oleoducto también conocido como –The Keystone XL Pipeline-. Con una mayoría republicana, la propuesta energética encuentra fácil salida a través del congreso, motivo por el cual, podría considerarse una gran derrota de los ambientalistas locales y para los ciudadanos estadounidenses en general.
¿Qué es el Keystone XL?
Esta infraestructura trans-canadiense alimenta de petróleo a Estados Unidos desde el 2010 y corre desde Alberta, Canadá hasta sus terminales en Illinois, Nebraska y Oklahoma. El llamado proyecto XL- se refiere a dos nuevas extensiones: una desde Oklahoma hasta el golfo de Texas (salida al Golfo de México) y otro nuevo oleoducto simultáneo desde Alberta hasta Nebraska. En total se hablarían de 2, 740 kilómetros de oleoducto.
Lo preocupante es el tipo de hidrocarburo que fluye a través del XL: petróleo de esquisto o de lutita, una variedad extraída de profundas cavidades rocosas que requieren costosas técnicas de extracción, separación y refinación. Todo este complejo tratamiento del crudo es altamente contaminante por eso es uno de los más caros del mundo. Además de las consecuencias ecológicas, también se estima que las emisiones de gas invernadero producidas por la combustión de este hidrocarburo son 20% mayores que las emitidas por el petróleo convencional.
Contaminará el lago subterráneo más grande del mundo
Con unos 450 mil km2 de extensión, el acuífero de Ogallala, una de las reservas de agua dulce más importantes del mundo, podría verse seriamente dañado. Se prevé que una de las nuevas extensiones del Keystone XL atraviese exactamente por en medio de este lago subterráneo que se extiende desde Dakota del Sur hasta Texas, por debajo de los estados de Nebraska, Wyoming, Nebraska, Colorado, Kansas, Oklahoma y Nuevo México.
El acuífero de Ogallala sumistra el 82% de agua potable para los habitantes de la región, cerca de unos 2.3 millones de personas, y de allí se obtiene más del 30% del agua utilizada para riego en los cultivos estadounidenses.
Ogallala es un depósito de agua encerrado en una gigantesca caverna subterránea a 120 metros de profundidad del suelo. La reserva formada en el plioceno, hace unos 8 millones de años, presenta un ciclo del agua lento, es decir, la reserva no renueva constantemente el agua albergada, la capacidad de captación es muy limitada. Hablamos de que la mayor parte del agua utilizada para consumo y riego es, sorprendentemente, de origen paleolítico.
El impacto ambiental para esta reserva de agua en territorio estadounidense no debería ser considerado una promesa más de campaña por parte los ambientalistas, tiene serias consecuencias para los estadounidenses y para todo el mundo. Una más de petroleros.
@ophelyas
