El gobierno colombiano valoró el cese al fuego indefinido de las FARC, pero descartó la verificación que propuso el grupo guerrillero en La Habana, en donde se negocia el fin a la confrontación armada desde noviembre de 2012.
Los negociadores de las FARC anunciaron el cese al fuego y de hostilidades a partir del sábado 20 de diciembre, y sólo será levantado si las Fuerzas Militares atacan sus campamentos.
“Este es un buen inicio para un proceso de desescalamiento de las hostilidades en el territorio nacional que desemboque, si llegamos a un Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto, en un cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo”, indicó la Presidencia de Colombia en un comunicado.
También señaló que el cese al fuego y de hostilidades bilateral, una vez se firme el acuerdo de fin del conflicto, debe contar con su “debida verificación, en concordancia con la agenda del Acuerdo General de 2012”.
“A este paso inicial se le deben sumar, a la mayor brevedad posible, las medidas de desescalamiento que se han venido discutiendo en La Habana”, subrayó.
El gobierno de Juan Manuel Santos, “evaluará el cumplimiento de esta decisión por parte de las FARC. El país no puede ni quiere repetir experiencias del pasado, en las que anuncios de cese al fuego sólo fueron cumplidos parcialmente. Toda actividad armada y toda amenaza contra la población civil debe cesar”.
“La exigencia de verificación para el cese unilateral es una condición que el gobierno no acepta. Estamos dispuestos a iniciar la discusión sobre el tema de verificación para el eventual cese bilateral y definitivo cuando se dé inicio formalmente a la discusión del punto 3 de “Fin del conflicto”, aseguró el documento oficial.
Aclaró que “el gobierno continuará cumpliendo con su indeclinable deber constitucional de garantizar y proteger los derechos de los colombianos”.
El histórico anuncio es importante ya que es la primera vez que las FARC deciden hacer un cese unilateral indefinido dentro de un proceso de paz.
Durante el gobierno del ex presidente Belisario Betancur (1982-1986) también se adelantó un proceso de paz con las FARC y se decretó un cese bilateral del fuego que, en realidad, nunca se verificó; ese proceso de negociación fracasó como también sucedió durante los gobiernos de los mandatarios César Gaviria (1990-1994) y Andrés Pastrana (1998-2002).
