Francia reconoció el sacrificio de los Aliados del mundo entero, incluyendo a México que entró en 1942 en la tormenta de la Segunda Guerra Mundial, contribuyendo, en particular, con el escuadrón 201 en la Guerra del Pacífico.
Gerardo Yong
La Primera Guerra Mundial es considerada como el quinto conflicto más devastador en la historia de la humanidad. Se desarrolló del 28 de julio de 1914 al 11 de noviembre de 1918. En ella participaron principalmente las grandes potencias industriales de ese entonces divididas en dos bloques: Las potencias centrales integradas por Alemania y el imperio Austrohúngaro. Por otro, la Triple Entente conformado por Gran Bretaña, el imperio ruso y Francia. Más de 10 millones de combatientes perdieron la vida, lo cual fue una cifra extraordinariamente elevada, debido a la sofisticación tecnológica e industrial de los beligerantes. Posteriormente, otros países se involucraron en la contienda: Italia, Japón y Estados Unidos al lado de los aliados, mientras que el imperio otomano y Bulgaria, se integraron al bloque central. En total, se estima que más de 70 millones de militares, incluyendo 60 millones de europeos, se movilizaron y combatieron en la guerra más grande de la historia.
Las tropas austro-húngaras iniciaron las hostilidades en los Balcanes, con el intento de invasión de Serbia, al tiempo que Alemania procedió a ocupar Bélgica, violando la neutralidad de ese país, y Luxemburgo, que estaban en medio de la estrategia militar dirigida contra Francia. Los alemanes no lograron llegar a París, pero se enfrascaron en una guerra de trincheras que causó un fuerte desgaste de recursos humanos y económicos.
Panteón francés en México
En conmemoración a este hecho histórico, la embajadora de Francia, Maryse Bossière, rindió un homenaje a los combatientes muertos de ese país en el Panteón Francés de México, ubicado en el Cementerio de la Piedad.
“Hace cien años, Francia y Europa estaban sumidas en un conflicto espantoso. Esta guerra debía ser rápida y limitada. Fue larga y mundial. Tan sólo en Francia, privó de la vida a más de un millón y medio de personas y dejó un largo cortejo de heridos, viudas y huérfanos, afirmó la embajadora francesa. “Este centenario es la oportunidad para dar un merecido homenaje internacional a todos los combatientes que dieron su vida por su país; y permite además reunir a los beligerantes de ayer, amigos hoy, congregados para llevar un mensaje de paz”.
Acompañada por el Sr. Gérald Martin, Cónsul General de Francia, del Capitán de Navío Christophe Suard, Agregado de Defensa, y del Sr. René Girard, Presidente de la Federación de Asociaciones Patrióticas (F.A.P.), la diplomática recordó que más de 10 millones de soldados y casi el mismo número de civiles murieron a lo largo de cuatro años de combates.
« En total, cerca de diez millones de muertos e igual número de civiles durante más de cuatro años de combates. Es decir más de 10,000 muertos al día durante 1550 días. Sin contar el doble de heridos y mutilados. Y más allá de las cifras: sangre, lodo y sufrimientos indescriptibles”, indicó la diplomática. “Nadie estuvo a salvo, ninguna familia, ninguna aldea, ninguna ciudad, y ni siquiera aquí en México. Basta con llevar nuestra mirada a este monumento –ante el cual nos hemos reunido– y recorrer los nombres ahí grabados, para comprender que de esta guerra nadie estuvo a salvo. Los nombres de todos estos hijos de Francia, nacidos en México y que fueron a morir en el suelo de nuestra patria, dan fe de la inmensidad, difícilmente concebible en nuestros días, de este sacrificio”.
La ceremonia se llevó a cabo en presencia de representantes de ex países aliados y beligerantes de Reino Unido, Alemania, Estados Unidos, Canadá, Australia y Brasil, de asociaciones patrióticas y de veteranos de guerra. La Sra. Bossière depositó a continuación una ofrenda floral en el monumento para honrar a los 265 franceses de México, 13 mexicanos y un estadounidense caídos por Francia.
Asimismo, señaló el compromiso de Francia respecto a la seguridad internacional. “En la actualidad, cien años más tarde, zonas de crisis persisten y nuestro país afronta otras amenazas. Al este de Europa se producen, incluso en la actualidad, graves enfrentamientos. Del otro lado del Mediterráneo, Siria e Irak viven una pesadilla con 200 000 muertes desde hace 3 años. En África el terrorismo ataca sin discriminación. Es la responsabilidad de Francia velar por la preservación de la paz ahí donde existe y contribuir a restaurarla ahí donde se la trata con dureza”.
