Un grupo disidente dijo este jueves que Cuba liberó a dos presos, que se suman a otros tres excarcelados el miércoles, de un grupo de 53 que saldrán de prisión como parte de un acuerdo entre Washington y La Habana para restablecer relaciones diplomáticas y poner fin a más de medio siglo de hostilidad.

Estados Unidos describe a los presos como políticos, mientras que Cuba dijo que su liberación era de interés para el Gobierno de Washington.

Un comunicado de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU) señaló que en total son cinco los presos políticos de la organización que han sido liberados en las últimas 24 horas, que incluyen a los otros tres.

Los excarcelados son Ernesto Roberto Riverí Gascón y Lázaro Romero Hurtado, ambos condenados a tres y cuarto años de cárcel, respectivamente, bajo cargos de desorden público, y habían cumplido 25 meses tras las rejas.

El compromiso de Cuba para liberar a los presos en la isla es clave para que ambos Gobiernos avancen en la normalización de vínculos diplomáticos interrumpidos en 1961.

José Daniel Ferrer, secretario ejecutivo de UNPACU, dijo que 37 miembros de su organización aún permanecen tras las rejas.

Los presos liberados aparecen en una lista informal elaborada por disidentes en la isla, pero no hay confirmación que oficialmente formen parte del grupo de los 53.

Elizardo Sánchez, portavoz de la ilegal pero tolerada Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, que lleva un seguimiento de las detenciones de los disidentes, dijo que se esperan más liberaciones este jueves y durante los próximos días.

“Eso pudiera significar el inicio del proceso anunciado según el cual alrededor de medio centenar de prisioneros cubanos por motivos políticos saldrían de las prisiones”, aseguró Sánchez en un comunicado.

Sánchez había informado el miércoles de las excarcelación de los gemelos Diango y Bianco Vargas Martín, de 19 años, condenados por “desacato, resistencia, desorden público y amenazas”; también fue liberado el miércoles Enrique Figuerola Miranda, quien a mediados de 2012 fue acusado de un atentado.

Los Gobiernos de Estados Unidos y Cuba, en cambio, no han ofrecido detalles acerca de aquellas personas que serían liberadas, incluyendo sus nombres, ni las fechas posibles.

De concretarse todas las excarcelaciones, el presidente estadounidense, Barack Obama, podría tener más argumentos para enfrentar a sus críticos, como el senador republicano por Florida Marco Rubio, un cubano estadounidense que le instó el martes a cancelar las conversaciones con La Habana hasta que se libere a los detenidos.

El Gobierno comunista no reconoce a la disidencia interna, a la que describe como “mercenarios” al servicio de Estados Unidos y otras potencias extranjeras.

Cuba y Estados Unidos, que tienen planeado sentarse a la mesa de conversaciones a fines de este mes para tratar asuntos de migración y normalización de relaciones, han estado enemistados desde poco después de la revolución de 1959 liderada por Fidel Castro.

Información de La Jornada