La economía de México podría crecer un 3.9 por ciento este año y un 4.2 por ciento en el 2016, de acuerdo con cálculos de la organización para la cooperación y el desarrollo económico (OCDE) divulgadas el jueves, mientras el país encara el reto de seguir poniendo en marcha una serie de reformas clave impulsadas por el Gobierno.

Dicho organismo recomendó a la segunda mayor economía de Latinoamérica endurecer la lucha contra la corrupción , que frena la productividad al promover la informalidad, y atacar las altas tasas del crimen en varios estados.

El secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, estimó en diciembre que la economía mexicana se expandiría entre 3.0-3.5 pro ciento este año, mientras que el Gobierno espera que lo haga entre 3.2 y 4.2 por ciento.

México cerró el año pasado un ciclo de aprobación de reformas clave en sectores como el energético, las finanzas y las telecomunicaciones, con los que busca incrementar la competencia e impulsar el magro crecimiento económico.

“Si se implementan en su totalidad, estas reformas podrían incrementar la tendencia anual del crecimiento per cápita del Producto Interno Bruto por hasta un punto porcentual durante los próximos 10 años”, dijo la OCDE en un reporte sobre el país.

La OCDE dijo que uno de los retos que enfrenta el país es la profesionalización de sus fuerzas de seguridad en medio de una ola de violencia que ha captado la atención desde septiembre, tras la desaparición y posible asesinato de 43 estudiantes.

Desde que el presidente Enrique Peña Nieto asumió el podre a fines del 2012 más de 30 mil personas han muerto en el país en hechos violentos, pese a que la cifra es menor comparada con el período equivalente de su predecesor, la delincuencia organizada se ha extendido a otras zonas y han diversificado sus actividades.

“Dada la alta de tasa de crímenes en muchos estados, que reduce directamente el bienestar y previene inversiones, una importante prioridad del gobierno ha sido mejorar la seguridad”, comentó el organismo.

Otro tema clave para México, agregó el informe, es fortalecer el combate contra la corrupción, en un país que se ubicó en la posición 103 de 175 medidos por percepción de corrupción por Transparencia Internacional en el 2014.

“El grado de corrupción del sector público en estados mexicanos está casualmente ligado al tamaño del sector informal, que a su vez tiene un fuerte efecto negativo en la productividad”, afirmó el organismo, seis de cada 10 mexicanos empleados labora en la economía informal.

Recientemente el país ha sido testigo de una serie de escándalos relacionados con posibles hechos de tráfico de influencias en las más altas esferas del gobierno, después de revelarse que tanto la Primera Dama como el secretario de Hacienda compraron sendas casas a una constructora vista como cercana al gobierno.