Ricardo Muñoz Munguía

Los hechos reales llevan cierta ventaja para atrapar la atención del lector, mas no asegura el éxito. Y la novela que hoy nos ocupa, Isla de bobos, de Ana García Bergua, no sólo cuenta con ese aspecto “plus”, sino que la narrativa de la escritora nacida en la Ciudad de México, en 1960, vuelve aún más atractiva —en el sentido del interés que abre en el lector, pero no en lo que ahí se tocó vivir— visitar la isla de Clipperton, sitio donde se desarrolla la historia de dos épocas, que vendrán a ser una sola.

En Isla de bobos, la autora atiende un suceso real, el que marcó la segunda década del siglo pasado. Diversos hechos llevan a que las tropas designadas a la seguridad de la isla y algunos habitantes civiles, se tengan que enfrentar con la soledad en su expresión más literal, pues las porciones alimentarias dejaron de llegar desde el continente, así también cualquier tipo de contacto. Es entonces que diversas problemáticas se inician, y es importante destacar que la situación que, quizá, sobresale, es la muerte de todos los hombres, excepto un hombre de color que se habrá de acompañar de todas las mujeres que ahí habitaban entonces, las que serán rescatadas casi al final de esa segunda década.

La historia avanza sobre líneas paralelas, sucesos de tiempos diferentes pero que se irán entrelazando pero que refieren a la época de la Revolución Mexicana. En estas líneas aparecen sus protagonistas, por un lado, Raúl Soulier, el que sobresale antes de que los habitantes se enfrentaran al fuerte golpe del abandono y, por el otro lado, la esposa de Soulier, Luisa, quien estará en la tragedia que envuelve a las habitantes del lugar.

La condición humana, por supuesto, habrá de mostrarse con todas sus líneas de expresión. También es importante destacar que la parte sensible y constructiva, principalmente la que rodea toda esta circunstancia, adquiere suma relevancia.

Isla de bobos, donde la patria y el honor son marco del paisaje al que nos adentra García Bergua, es la novela que pone plena atención en el pulso de cada sentimiento, o de lo insulso de lo que pudiera creerse está en una persona.

El escenario es también un personaje protagonista de la cuarta novela de Ana García Bergua. Un paraíso que no lo es. Del personaje Scott, se dice: “Cruzó la isla poblada de aquellos pájaros grandes, blancos y negros, de los que llaman bobos, pues no se espantan al paso de la gente”, sitio de estas aves marinas de patas azules y lugar en tal circunstancia desató una atmósfera gris.

 Ana García Bergua, Isla de bobos. Era, México, 2014; 245 pp.