El caso de la Línea 12 se ha convertido en una comedia política, donde abundan los dimes y diretes, sin trascender a las acciones, cuando lo realmente importante es la afectación por casi un año a los ciudadanos por la disfuncional línea dorada del Metro.

Este martes, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, acudió nuevamente a San Lázaro a la sesión de la Comisión Investigadora del uso de los recursos públicos en la Línea 12 del Metro en la Cámara de Diputados, para que se le permitiera participar. Incluso, las medidas de seguridad del salón de plenos se reforzó para impedir el ingreso del ex mandatario. Sin embargo, hoy se sabe que los funcionarios señalados como culpables por las anomalías en la L12, podrían comparecer este viernes.

El presidente de la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles, explicó, previo a la primera sesión ordinaria del último periodos de sesiones de la 62 Legislatura este martes, que sólo se daría a conocer la existencia del informe de la Comisión Investigadora, pero no se discutiría, y se enlistaría en la agenda política para analizarla posteriormente. Luego, la Comisión emitiría un informe consensuado por toda la esfera política.

Este domingo, Ebrard acudió a la sesión de la Comisión Investigadora, sin que se aceptara su participación y donde se presentó el Informe que solicitaría a la Procuraduría General de la República (PGR) que se encargue del caso en materia federal y a la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) que le de seguimiento.

Ebrard, señalado por irregularidades en la construcción de la Línea dorada, considera que el informe preliminar del grupo de trabajo investigador en su contra es una sanción por tener una postura de oposición en referencia a la filtración de información a MVS Noticias sobre la casa de Angélica Rivera en las Lomas, un hecho por el que ahora buscan “que quien se meta con el presidente o sea opositor va a correr con esta suerte, es una especie de sanción”.

El ex mandatario local, ha asegurado que esas acusaciones han provocado que, incluso, el gobierno federal pretenda evitar que forme parte del proceso electoral cercano. ”Es un juicio político, porque en este país quienes ejercen los cargos públicos se esconden y yo, al otro día que se suspendió la Línea 12 dije ‘aquí estoy’.

El senador Mario Delgado por su parte, dijo que se encuentra tranquilo porque no ha cometido ninguna irregularidad y exigió que los priístas dejen de actuar por consigna, como si fueran un tribunal de la edad media.

Además, aseguró que en su cargo como secretario de Finanzas consiguió el financiamiento, es decir, 2 millones de dólares que costó la construcción de la Línea 12, por lo que, dice, no tuvo que ver con las responsabilidades técnicas, ni la compra de trenes.

Polos políticos

Silvano Aureoles pidió a la Comisión Investigadora que no le niegue el derecho de audiencia al ex jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard; lo mismo que el grupo parlamentario del PRD en el Senado, que exigió no votar el dictamen este martes y permitir comparecer a Ebrard, el senador Mario Delgado y los demás implicados.

Miguel Barbosa, acompañado por gran parte de su bancada, consideró que la investigación ejercida por la Cámara de Diputados fue ordenada desde Presidencia con tinte político electoral y en un plan contra Ebrard, quien no ha podido argumentar respecto a la obra del Metro durante su gobierno.

Con una postura contraria, el coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, advirtió que debe castigarse por el caso de la Línea dorada a quien sea necesario, “no se trata de enjuiciar a nadie, esto no es político, el que se hayan gastado mal 45 mil millones de pesos no es político”.

Beltrones reconoció la necesidad de que la Comisión Investigadora considere a todos los particulares que pidan asistir para expresar sus puntos de vista, porque, explicó, el órgano legislativo es incapaz de convocar a comparecer a ningún particular.

Con un tono de voz elevado, el coordinador del PRI concluyó “¿quién miente y oculta información de fondo?”; dijo que era un desastre el manejo de los 45 mil millones de pesos invertidos en la Línea 12 del Metro y que la administración federal “no dictó una sola línea del informe, lo importante es saber lo que pasó y si alguien hizo mal uso de los recursos que se le llame a cuentas”.