El gobernador Guillermo Padrés Elías no descartó que la resolución de la Conagua, con relación a la construcción de un represo en el Rancho Pozo Nuevo, propiedad de la familia Padrés, tenga implicaciones de carácter político y electoral.
“Se me hace muy curioso que de dos mil represos que hay en el estado, se haya escogido a los de mis hermanos, en verdad lo entiendo, hay temas políticos, hay venganzas políticas que se manejan, pero nosotros lo que queremos es seguir trabajando”, expuso.
Entrevistado al final de un evento en Hermosillo, el jefe del gobierno estatal, se deslindó legalmente del caso puesto que su nombre no aparece en el expediente de la investigación hecha por peritos de Conagua y que se alargó por espacio de cerca de medio año.
Padrés dijo que sus hermanos valorarán si acatan de manera directa la resolución de la Conagua, que incluye la demolición total del represo y el pago de cuatro millones de pesos, porque sus hermanos están en su derecho de acudir a algún tribunal administrativo.
Insistió que en ningún documento de la investigación involucra el nombre de Guillermo Padrés y que los sancionados por Conagua han sido sus hermanos de quienes, dijo, sentirse muy orgulloso.
Sobre el estado financiero de la familia Padrés y si tienen fondos para cubrir la multa de cuatro mdp, el gobernador Padrés refirió que sus hermanos tendrán que sacar cuentas, aunque reconoció que produce el negocio agroindustrial y ganadero que se desarrolla en el Rancho Pozo Nuevo.
“Esto, si llegase a confirmar (el pago de la multa), porque ellos tienen la opción de acudir a un tribunal para apelar la resolución, pero lo único que mis hermanos quieren es seguir trabajando”.
Sobre los fondos para poder edificar las mejoras al Rancho Pozo Nuevo, ubicado dentro del municipio de Bacuachi, en la zona norte del estado, Padrés dijo que provienen de créditos otorgados por Financiera Rural y bancos privados.
“Acudimos a préstamos para poderlo construir, ahí esta el trabajo de más de 60 años, ahí esta el trabajo de mi papá, el trabajo de la familia. Hay que recordar que yo antes de entrar a la política ahí trabajaba, me sacaron del surco y ahí voy a volver”, puntualizó.
No es venganza política
David Korenfeld, director general de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), aseguró que no es una “venganza política” la multa que se aplicará por la construcción de tres represas en el Rancho Pozo Nuevo, que pertenecen a la familia del gobernador de Sonora, Guillermo Padrés.
En entrevista con El Universal, explicó que el pasado 10 de septiembre inició la investigación del predio, derivado de una denuncia pública, para comprobar “el cumplimiento de las disposiciones legales” en materia de aguas nacionales.
Durante las visitas realizadas por el Organismo de Cuenca Noroeste de la CONAGUA se encontró que las represas impedían el libre flujo de agua hacia los pobladores del Río Sonora. Como resolución administrativa se obligó a los dueños del rancho a derribar las obras y pagar una multa de 4 millones 37 mil pesos, cuyo plazo fatal se cumplirá este 17 de febrero.
Antecedentes
El pasado 10 de septiembre inicio la averiguación del predio, derivado de una denuncia pública, para comprobar “el cumplimiento de las disposiciones legales en materia de aguas nacionales.
Durante las visitas realizadas por el Organismo de Cuenca Noroeste de la Conagua se encontró que los represos impedían el libre flujo de agua hacia los pobladores del Río Sonora. Como resolución administrativa se obligó a los dueños del rancho derribar las obras y pagar una multa de 4 millones 37 mil pesos, cuyo plazo se cumplirá este 17 de febrero.
