Residente de la Orquesta Sinfónica Carlos Chávez y de la Orquesta Sinfonica Nacional, el compositor Armando Luna Ponce (Chihuahua, 1964) falleció el día de ayer en la Ciudad de México.

Desde muy joven inició su formación musical con Juan Manuel Medina Díaz. En 1980 se trasladó a la Ciudad de México para ingresar al Conservatorio Nacional de Música, bajo la tutela de los maestros Salvador Jiménez y Gonzalo Ruiz.

Más tarde, el maestro Mario Lavista lo recibió en su taller de composición. De 1989 a 1991 fue becado por la Universidad Carnegie Mellon, de la ciudad de Pittsburgh, para cursar la maestría en composición bajo la guía del compositor español Leonardo Balada. Asimismo, tomó cursos con Reza Vali y Lukas Foss.

A la fecha se han editado varias grabaciones de piezas de su autoría, entre los que sobresale un álbum del Dúo Sondos con la totalidad de su obra para dos arpas. Dentro del disco Invocaciones del ensamble mexicano Dúo México con Brío (la flautista Evangelina Reyes y la pianista Camelia Golia) se incluyen sus seis fantasías para flauta y piano.

Como docente fue titular de las cátedras de composición, análisis, armonía e instrumentación del Conservatorio Nacional de la Música y del Conservatorio del Estado de México. Entre sus influencias más destacadas se encuentran Franz Joseph Haydn, Béla Bartók y Frank Zappa.

Sus obras han sido interpretadas en renombrados foros nacionales e internacionales, como el Festival Internacional Cervantino y World Music Days. Entre sus obras más representativas se encuentran Sonata de cámara núm. 5, Pasatiempo concertante, Concierto para piano y orquesta, Concierto para viola y orquesta, Concierto para dos arpas y orquesta, Tiliches para 4 guitarras, Sonata núm.  1 para guitarra y 3 Travesuras opus 9 para piano y graffiti, entre muchas otras.

Hace menos de un año, el 1 de julio de 2014, el maestro Armando Luna Ponce estrenó exitosamente su Concierto núm. 2 para piano y orquesta en el Conservatorio Nacional de Música, y al respecto señaló: “La música debe trasmitir la identidad de lo que es un compositor. Me gusta incluir todo tipo de géneros, desde música popular, medieval y vernácula, hasta blues, huapangos y polkas. Todo esto es como si lo licuara para crear mi propia expresión”.