La educación se maneja en Bucareli
Félix Fuentes
El presidente Enrique Peña Nieto instruyó a miembros de su gabinete a rendir avances de las reformas. ¿Le informarán de desplomes en las educativa, fiscal y energética?
La educativa generó ilusiones, visto el atraso que en ese renglón padece México, pero funcionarios de Gobernación la vapulean, principalmente en Oaxaca, donde el gobernador Gabino Cué es abastecedor de recursos de la Sección 22 de la CNTE, monstruo sindical que aniquila la enseñanza en el estado más pobre de la república.
Si México está plagado de incredulidad, como dijo el presidente Peña Nieto, es increíble que el gobierno haya permito el arribo de maestros de la Sección 22 al Distrito Federal, desde el 8 de mayo de 1913, a plantarse en el Zócalo y en septiembre siguiente se trasladaran al Monumento a la Revolución, ocupado como de su propiedad.
A propósito de incredulidad, el viernes 3 de este mes informó la Secretaría de Gobernación que autorizó 920 plazas a favor de normalistas recién egresados de Oaxaca ¡sin la aplicación de exámenes! También autorizó esa dependencia el ascenso de ocho maestros de secundaria.
Los maestros de la 22 dijeron que “vamos a sostener ese proceso administrativo, independientemente de lo que esté manejando el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (depende de la SEP) y aparte de lo que esté manejando el gobierno de Oaxaca, el de Cué, encubridor histórico del líder de dicha sección, Rubén Núñez.
Este líder trajo a los maestros oaxaqueños al Distrito Federal a realizar plantones y cerrar calles y avenidas cuantas veces han querido, en particular Reforma y Bucareli. Gobernación y el jefe de Gobierno del DF, Miguel Ángel Mancera, le han brindado calidad de intocable.
Incondicionales de Núñez dijeron, en junio de 2013, que Gobernación les entregó 115 millones de pesos. ¿Cuánto más habrán recibido desde entonces?
Si la orden presidencial es que los secretarios informen de avances de las reformas, de la educativa debiera hacerlo el titular de Educación Pública, Emilio Chuayffet, quien es mero espectador de cuanto sucede en Oaxaca. ¿O sólo le toca administrar una parte de esa dependencia?
De la reforma fiscal, el coordinador de los diputados panistas, Ricardo Anaya, demandó “dar revés”. El problema económico, dijo, “no se va resolver mientras el gobierno no entienda que debe bajar los impuestos, dando marcha atrás a la tóxica reforma.”
El secretario de Hacienda, Luis Videgaray, no necesita informar al primer mandatario del estancamiento de la economía. Todo el mundo lo sabe. Y en vez de bajar los impuestos los hará más onerosos este año debido a la cancelación de numerosas deducciones, lo cual agravia a los más pobres y a las clases medias.
Y de la energética, vistos los desastres financieros de Pemex, los inversionistas siguen a la expectativa, sin decidirse a extraer petróleo a elevados costos para venderlo barato.
(En mi comentario anterior anoté que Murillo Karam salió de la PGR, no del gabinete presidencial. Es distinto.)
