CIENCIA
Era casi del tamaño del Atlántico
René Anaya
Marte podría haber sido un planeta rojo y azul o tal vez lo fue durante un periodo de mil millones a mil quinientos millones de años, cuando tuvo un extenso océano de agua, según los resultados de un estudio de la NASA que duró seis años.
Este trabajo refuerza la idea de que Marte es el planeta del Sistema Solar en el que pudo haber existido vida o que ─según una hipótesis poco probable─ podría tener vida primitiva en el subsuelo.
El pesado mar marciano
Lo cierto es que los datos que se han recogido en el planeta rojo desde que se inició la era espacial apuntan más a considerar a Marte como un cuerpo que pudo haber albergado vida, pero que por determinadas circunstancias no surgió o no prosperó como lo hizo en la Tierra.
El estudio “Fuertes anomalías isotópicas del agua en la atmósfera marciana: muestreo de cuerpos de agua actuales y antiguos” (“Strong Water Isotopic Anomalies in the Martian Atmosphere: Probing Current and Ancient Reservoirs”), publicado en la revista Science el pasado 5 de marzo, confirma que en un tiempo hubo mucha agua en la superficie de Marte.
Se sabe que el agua está conformada por H2O (dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno), pero también cuenta con otras dos variantes que están determinadas por sus dos isótopos. El hidrógeno está compuesto por un protón en su núcleo; mientras que sus isótopos son el deuterio y el tritio; el primero consta de un protón y un neutrón en su núcleo; el tritio tiene un protón y dos neutrones en su núcleo. De tal manera que el agua pesada es D2O (por el deuterio) y el agua superpesada es T2O (por el tritio) y es radiactiva.
El agua pesada o deuterada se encuentra en mínima proporción en el agua, es más pesada que el agua (H2O) pero física y químicamente es similar. Se estima que el cuerpo humano tiene cinco gramos de agua pesada en total; sin embargo, una mayor concentración de agua pesada afecta las propiedades biológicas.
En Marte, hace aproximadamente 4 500 millones de años, hubo un mar de posibilidades de que surgiera la vida pues había mucha agua en la superficie, pero había más agua deuterada que H2O, según la investigación publicada en Science, encabezada por el doctor Villanueva, del Centro Goddard de la Nasa, y colaboradores.
Un océano estéril
Con los datos que se obtuvieron de tres observatorios, el Europeo del Sur, el W. M. Keck y el Telescopio de Infrarrojos de la NASA, se averiguó que el volumen de agua marciana era comparable al que actualmente se encuentra en el Océano Ártico y que aproximadamente ocupaba 19 por ciento de la superficie del planeta (en comparación, el Océano Atlántico cubre 17 por ciento de la superficie terrestre).
Asimismo, se sabe que el agua se concentraba en el Hemisferio Norte con profundidades de hasta 1.6 kilómetros, y que en total eran un poco más de20 millones de kilómetros cúbicos de agua líquida. Pero de todo ese caudal únicamente quedó 13 por ciento congelado en los polos Sur y Norte
La desaparición del 87 por ciento se debió, consideran los investigadores, a que el H2O se escapó al espacio y el agua pesada quedó atrapada en el ciclo de agua marciano, así parece confirmarlo la composición del agua de los casquetes polares y el análisis de partículas encontradas en un meteorito.
“Nuestro estudio proporciona una estimación sólida de la cantidad de agua que Marte tuvo alguna vez, mediante la determinación de cómo se perdió gran parte del agua al espacio”, ha explicado el doctor Villanueva.
Asimismo, el doctor Michael Mumma, también del Centro Goddard, ha aventurado que “el planeta fue probablemente muy húmedo durante un periodo más largo de lo que se pensaba hasta ahora, lo que sugiere que podría haber sido habitable durante más tiempo”.
Pero en ese lapso de mil millones a mil quinientos millones de años no surgió la molécula de la vida (ADN) o, si apareció, pudo haber tenido una existencia efímera, pues probablemente el fuerte impacto de un planetoide en su hemisferio sur provocó una cadena de erupciones volcánicas y la eliminación del campo magnético del planeta. Esta sucesión de desastres pudo haber extinguido a los precursores de la vida o haber impedido su surgimiento, ya que pudo modificarse la composición del océano marciano, y transformarse en un mar pesado.
Lo que sí se sabe es que este trabajo aporta más datos para comprender mejor la historia de Marte nuestro vecino rojo que alguna vez pudo haber tenido vida.
reneanaya2000@gmail.com
f/ René Anaya Periodista Científico
