En una decisión sin precedentes, tres jueces británicos fueron expulsados, y uno más dimitió, como consecuencia de una investigación que determinó que los cuatro representantes del poder judicial vieron material pornográfico en sus computadoras de trabajo.

Acceder a material pornográfico desde la computadora de trabajo, no constituye un delito, además que no era pornografía ilegal, pero la Oficina de Investigación de Conducta Judicial, el órgano que llevó a cabo el proceso disciplinario, considera que los jueces hicieron “un mal uso inexcusable” de cuentas de Internet pagadas por el contribuyente.

Los responsables de la averiguación se declararon “satisfechos de que el material no incluye imágenes de menores, ni ningún otro contenido fuera de la ley”, pero aseguran que la de los jueces fue una “conducta totalmente inaceptable para un miembro de la judicatura”.

Los destituidos son, el juez de distrito Timothy Bowles, el de inmigración Warren Grant y el adjunto de distrito Peter Bullock; el cuarto, fue el juez municipal Andrew Maw. Según el comunicado, los sueldos de los jueces varían entre las 110,000 y 120,000 libras al año.

La Oficina de Investigación de Conducta Judicial, responsable de supervisar la actuación de los miembros del poder judicial británico, no aclaró si descubrieron estos hechos, durante una auditoria de rutina de los archivos informáticos o mediante que otro procedimiento.

Con información El País