LA CULTURA HOY, MAÑANA Y SIEMPRE QUINTO AÑO. NÚMERO 114


En sucesivas colaboraciones, se destaca la variedad de géneros literarios que practicó Rafael Solana. En una primera nota, Pável Granados se refiere a la poesía de Rafael Solana y lo acerca al impresionismo, por su voluntad de captar el instante, nos revela su gusto por el viaje y por lo que encuentra en su camino: las ciudades, los teatros y la música, en otras palabras, el hedonismo por medio del arte. Jovita Millán, experta en Solana, pasa revista a los estrenos de sus obras, pero sobre todo, recupera opiniones que no tienen pierde de personalidades como Celestino Gorostiza o Armando de Maria y Campos, que señalan la incursión de Solana en lo que se califica como comedia o farsa y por el propio autor, como comedia amarga. En su turno, Magdalena Galindo comenta otra faceta del escritor, la de periodista, y caracteriza su estilo como correcto, elegante y, desde luego, su lectura como placentera. Una última nota, analiza algunos rasgos de su narrativa, los mitos que trata, los subtextos y sobre todo, su carácter de novela-río, es decir, que los personajes transitan de una novela a otra formando, al modo de Balzac, un mundo. Todos los colaboradores de este número participaron en el homenaje que se rindió a Rafael Solana, colaborador vitalicio de la revista Siempre!, en la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería.

La nota que cierra La cultura hoy, mañana y siempre, suplemento en línea de la revista Siempre!, es sobre Susan Sontag, y su ensayo “Notas sobre el camp”, en el cual la ensayista norteamericana trata de definir este nuevo tipo de sensibilidad, en el que predomina la estética sobre el contenido, y sin ser privativo de ellos, es característico e impulsado por la gente gay. (C.G.)