La Procuraduría General de la República internó en un penal de máxima seguridad a 10 hombres y a una mujer, presuntos integrantes del Cártel de Jalisco Nueva Generación, que participaron en el atentado contra el comisario de seguridad pública de Jalisco, Francisco Alejandro Solorio Aréchiga.
El ataque contra el mando policiaco ocurrido el 30 de marzo en el municipio de Zapopan, incidente del que el comisario estatal salió ileso.
La PRG acusó a los sospechosos, entre ellos, a una mujer, de los delitos de delincuencia organizada, violación a la Ley Federal de Armas de Fuego de Uso Exclusivo de las Fuerzas Armadas; homicidio en grado de tentativa en sus modalidades de premeditación, alevosía, traición y ventaja.
Estas personas fueron detenidas por la Fiscalía General de Justicia de Jalisco en posesión de cuatro armas largas, 81 cartuchos, tres cargadores y 140 casquillos percutidos, después quedaron a disposición de la PGR.
Los presuntos delincuentes quedaron recluidos en el penal de máxima seguridad del Occidente, en Puente Grande, Jalisco. Respecto a la mujer, no se aclaró a qué penal fue internada.
El jueves de la semana pasada, la PGR, a través de la Subprocuraduría de Control Regional, Procedimientos Penales y Amparo de Jalisco, inicio un averiguación previa por el delito de delincuencia organizada y violación a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos en contra de 10 personas del sexo masculino y una de sexo femenino.
