Permitirá producir mejores fibras, combustibles y alimentos

Dr. Gerardo Jiménez Sánchez

Un consorcio público-privado integrado por científicos estadounidenses y chinos publicaron la secuencia detallada del ADN de la especie de algodón que genera más del 90% de su forma hilable en el mundo (http://goo.gl/A8t7ph). Se trata de la especie Upland (Gossypium hirsutum) que genera fibras muy apreciadas por la industria textil. La revelación de esta secuencia de alta resolución, que se dio a conocer hace unos días en la revista Nature Biotechnology, impulsará la producción de las variaciones de algodón preferidas por el mercado (http://goo.gl/XLeq5r).

La secuencia de ADN de esta planta permite conocer a mayor detalle la biología de la especie, lo cual progresivamente se traducirá en la producción de mejores fibras para la generación de prendas de vestir, insumos médicos e industriales, entre otros.

A nivel global la industria comienza a utilizar este conocimiento en la generación de una versión de algodón de bajo costo que permita competir con el lujoso algodón egipcio. Sus intereses incluyen la producción de plantas que consuman menos agua y requieran una menor cantidad de pesticidas, al tiempo que generen nuevas fibras de algodón que sean agradables al contacto con la piel humana.

Las aplicaciones potenciales de la genómica del algodón son muy amplias, particularmente al tratarse de una de las fibras renovables cuyas semillas y aceites se utilizan en la preparación de alimentos para el consumo humano y animal.

Por ello, el conocimiento de la secuencia completa del ADN de esta especie de algodón permitirá a los investigadores y a la industria entender mejor las interacciones entre los genes que determinan su habilidad para producir mejores fibras y aceites en sus semillas.

El conocimiento genómico sobre el algodón tiene un gran potencial en su producción. Para dar una idea, sólo entre el 20 y el 30% de las células en la superficie de la semilla produce fibras. La razón de esto aún no se conoce. Sin embargo, es posible predecir que la secuencia del genoma del algodón permitirá incrementar la producción de fibras en cada una de las plantas. Mas aún, contribuirá la selección de plantas con fibras de mayor longitud y resistencia.

El cultivo y la transformación del algodón convergen en una industria con un impacto económico cercano a 500 mil millones de dólares anuales a nivel global.

En México, durante 2014 se generaron 5,300 millones de pesos a partir de esta industria. Otros países como Estados Unidos, cultivan y exportan una gran cantidad de algodón. Solo en el estado de Texas se produce cerca del 30% del algodón de ese país, generando cerca de 2,000 millones de dólares anuales a su economía estatal.

Sin embargo, en los últimos años la producción se ha visto especialmente reducida por agresiones del medio ambiente como la sequía y otros cambios relacionados con el clima, así como por plagas. Por ello, resulta del mayor interés conocer los mecanismos moleculares que regulan la respuesta y la tolerancia a estos fenómenos, a fin de poder diseñar cruzas que generen variaciones de algodón que contengan los genes para resistir mejor a las inclemencias medioambientales que tanto les afectan. La disponibilidad de esta nueva secuencia de ADN del algodón permitirá acelerar la obtención de mejoras genéticas y de cruzas que contribuyan a incrementar la cantidad y calidad de esa fibra.

La secuencia del genoma del algodón es una herramienta de gran utilidad para descubrir los misterios que encierra esta planta. Permitirá diseñar estrategias de ingeniería para producir líneas de algodón superiores que vistan, alimenten y contribuyan a generar la energía que requiere la población humana en continuo crecimiento.

Los resultados de este proyecto son ejemplo claro de cómo las naciones comienzan a cosechar los frutos de su inversión en las ciencias genómicas orientadas a atender sus propios retos y a generar riqueza y otros beneficios para sus poblaciones.

Este es el caso de China, el mayor productor de algodón en el mundo, cuya alianza con los Estados Unidos ha permitido generar este recurso que permitirá a ambos países mejorar su producción, robustecer su economía y cuidar del medioambiente.

México podría desarrollar estrategias similares aportando beneficios a nuestra economía, al tiempo de generar liderazgo en la economía del conocimiento. Una visión así, con “tiros de precisión” y resultados sólidos a mediano plazo, contribuiría a atender oportunidades estratégicas que permitan competir exitosamente a México, como la decimocuarta economía que hoy representa en el mundo.

 

Director del Programa de Medicina Genómica y Bioeconomía de la

Escuela de Salud Pública de Harvard.

Presidente Ejecutivo, Global Biotech Consulting Group.

Presidente de Genómica y Bioeconomía A.C.

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