Enrique Hernández , era el candidato a la alcaldía de Yurécuaro, un pueblo situado al noroeste de Michoacán, por el izquierdista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) el cual es liderado por Andrés Manuel López Obrador, Hernández no era ningún rostro nuevo en su pueblo ya que él había sido líder autodefensa, pero más tarde fue encarcelado acusado, por el asesinato del alcalde de Tanhuato, Gustavo Garibay García.

Hernández fue asesinado la noche del 14 mayo en pleno mitin,a las 8:10 horas por un comando a bordo de una camioneta, atacando al candidato e hiriendo a tres personas más, entre ellas a una menor de edad; de acuerdo con lo que confirmó la Dirección de Seguridad Pública municipal.

Por otra parte en el municipio tabasqueño de Huimanguillo, otro candidato a regidor del PRI corrió con la misma mala suerte, Héctor López Cruz, acribillado con 16 balazos minutos después de abrir la puerta de su casa, su hermano Eloy, testigo de lo ocurrido, resultó herido de gravedad y se encuentra en un hospital cercano recuperándose.

Ambas muertes han sacudido el proceso electoral en México, el cuál se celebrará el próximo 7 de junio elecciones regionales en las que además renovará su Cámara baja .

López volvía de un acto de campaña, de acuerdo con lo que señalan algunos testigos a la prensa local, los atacantes llegaron a su casa a bordo de dos camionetas color blanco y gris, después de lo sucedido, el aspirante del PRI a la alcaldía del municipio de Tabasco, Gerald Washington, anunció que suspendería la campaña durante dos días.

El candidato michoacano, Enrique Hernández había sido postulado por Morena, pero era un rostro conocido en su pueblo, donde era un comerciante antes de convertirse en un autodefensa, al que apodaban “El llamaradas” había acusado en varias ocasiones a mandos policiales locales de ayudar a “Los Caballeros Templarios”, el cartel dominante de Michoacán.

Cuando Hernández fue detenido por el asesinato del alcalde de Tanhuato, el siempre negó todos los cargos y denunció que había sido torturado durante su arresto, el cual se ejecutó sin una orden judicial.

En base a un informe de la Comisión Estatal de Derechos Humanos que recoge su testimonio, contaba que le habían puesto una bolsa de plástico en la cabeza y lo habían golpeado con la mano abierta en distintas partes de su cuerpo, su propia hija Guadalupe Hernández, repetía entonces “solo lo ha visto mi tío mío, cinco minutos y a través de un circuito cerrado, me dijo que estaba muy mal y que podría perder un oído por la golpiza”, l o relata así al diario el país en abril pasado, pero meses más tarde, Hernández fue liberado por falta de pruebas , pero aún el asesinato por el que se le acusaba no ha sido esclarecido.

La muerte de Hernández ocurre unos días después del asesinato del aspirante a la alcaldía de Chilapa guerrero, Ulises Fabían Quíroz.

Guerrero y Michaocán son, junto con Jalisco y Tamaulipas, los enclaves fundamentales en los que se ha centrado la estrategia de seguridad del presidente Enrique Peña Nieto.y también son algunos estados en los que la violencia se ha hecho presente.

Con información del diario el país