Jesús Emilio Valenzuela Nació en Guanaceví, Durango, en 1856 y murió en la Ciudad de México en 1911, vivió una infancia acomodada, como muchos jóvenes de su tiempo, emigró de su estado natal con el fin de procurarse una mejor educación. Cursó los estudios medios en el Instituto del Estado de Chihuahua, donde conoció a Enrique C. Creel y Ramón Corral, para después trasladarse a la ciudad de México e ingresar a la Escuela Nacional Preparatoria. Gabino Barreda, Ignacio M. Altamirano, Justo Sierra e Ignacio Ramírez destacan entre sus maestros. De aquella época escolar datan sus primeras composiciones poéticas divulgadas en “El Iris” y “La Libertad”.
Se tituló como abogado en la Escuela Nacional de Jurisprudencia e inició una carrera política. Entre 1880 y 1904 fue diputado federal; después responsable de las publicaciones de la Secretaría de Instrucción Pública y Bellas Artes. Fue presidente del Liceo Mexicano de Ciencias y Literatura.
Para continuar los esfuerzos de la “Revista Azul” por dar voz al movimiento modernista, en 1898 funda formalmente la “Revista Moderna”. En ella, Valenzuela, según Genaro Estrada: “acogió y reunió a lo más selecto de los escritores mexicanos; fue, de un generoso mecenas; de otros, alentador entusiasta y de todos cordial compañero; impulsó a los escritores jóvenes, dio nuevo vigor y desusadas energías a los viejos y era, en una palabra, dispensador de gracias y mantenedor de entusiasmos…”
Además de político, editor y escritor, fue notorio empresario. Las colonias Roma y Juárez se fincaron en terrenos que él adquirió cuando eran tierras baldías de poco valor. En Italia el fue otorgada la distinción Il Nostri Contemporanei. Fue miembro del Ateneo de Santiago de Chile y de laJuris Positivi Poenales Scholae, ambos de la capital chilena.
Jesús E. Valenzuela ha sido generalmente indetificado por su quehacer como promotor y director de la “Revista Moderna”. “Generoso favorecedor de sus mosqueteros malditos”, como lo llama Vicente Quirarte, compartió la inquietud de cambio en la expresión literaria con la que comulgaban los modernistas.
Publicó tres poemarios: Almas y cármenes (1904), Lira libre (1906), Manojo de rimas (1907); sus memorias aparecieron en “Excelsior” de 1945 a 1946, reunidas finalmente en Mis recuerdos.Manojos y rimas (2001).

