Sara Rosalía

En una subasta de Christie´s que comenzó en un millón de dólares, un Remedios Varo, se vendió, en 3 millones 300 mil billetes verdes. En Sotheby´s, un Tamayo, La familia, alcanzó tres millones de dólares, precio superior al millón 200 o 600 mil que se había calculado por su venta. La tela de Remedios Varo, un óleo, titulado Vampiros vegetarianos, muestra las típicas figuras de la pintora, sorbiendo con popotes una sandía, una manzana y una granada. Esta obra, de 1962, se exhibió y vendió originalmente en la célebre Galería Juan Martín de la Zona Rosa.

Los Arieles

La película Güeros, en blanco y negro, de Alonso Ruizpalacios, obtuvo el Ariel por partida doble, como mejor película y como ópera prima. Su fotógrafo, Damián García también espejeó el premio, pero con el que obtuvo en el Festival Tribeca de Nueva York. El film también había sido galardonado como ópera prima en la Berlinale. Güeros es una road movie que recuerda Los detectives salvajes de Bolaño, pero esta vez van en busca, no de una poetisa estridentista, sino de un músico de una generación anterior. El telón de fondo es la huelga de 1999 en la UNAM por la gratuidad de la enseñanza y se escuchan Veracruz y Azul, de Agustín Lara. Ruizpalacios exigió al recibir el Premio que no se recorte el presupuesto a la cultura.

La mejor actuación femenina fue para Adriana Paz, por La tirisia, en que interpreta una madre que se ve obligada a abandonar a su hija. El Ariel para mejor actor fue para Juan Manuel Bernal, por la cinta Obediencia perfecta, en la que interpreta al sacerdote pederasta Ángel de la Cruz, quien dirige una congregación que se llama Los Cruzados de Cristo que suena como Los legionarios de Cristo o como dicen Los millonarios de Cristo. El actor dedicó su premio a las víctimas de abuso.

Blanca Guerra, como presidenta de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas, demandó lo más importante: más salas de exhibición para el cine mexicano. La actriz Giovanna Zacarías obtuvo el Ariel como directora del mejor cortometraje de ficción por Ramona, que es la última actuación de la gran Columba Domínguez. Al recibir el que llama paradójico Ariel, ya que desea ser nominada como actriz, la directora dijo que no se olvida la guardería ABC, ni a los 43 de Ayotzinapa, Aristegui no se calla y Atenco no se olvida.

Un reloj, instalado en el Palacio de Bellas Artes ex profeso y que marcó del uno al 43, recordó a los jóvenes normalistas.

El Museo del caracol cumple 55 años

Su arquitecto fue Pedro Ramírez Vázquez. Los que intervinieron fueron el historiador Arturo Arnaiz y Freg, el pintor José Chávez Morado y el escenógrafo Julio Prieto. Entre los museógrafos, los hermanos Hernández Serrano e Íker Larraurri. El Secretario de Educación era Jaime Torres Bodet y el Presidente Adolfo López Mateos.

Se trataba de mostrar en “escenas congeladas” “momentos estelares” de la historia de México de la guerra de Independencia hasta la Constitución de 1917. Era, en la idea de Torres Bodet y todo el equipo, un museo pedagógico y moderno. Hoy, Pavel Luna y Bertha Hernández muestran esta historia en documentos inéditos: bocetos, guiones, maquetas y, por supuesto, fotografías.