A exactamente cinco días de que se lleven a cabo las elecciones intermedias en todo México, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha redoblado sus movilizaciones para boicotear dicho proceso electoral.

En Oaxaca, Guerrero, el Distrito Federal y otras entidades de la República Mexicana, los profesores disidentes han generado climas de tensión con sendos actos que van desde la extracción de material electoral o la toma de casetas de cobro en autopistas federales.

Contrario a lo que se esperaba con la decisión de suspender indefinidamente la evaluación docente tomada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), que encabeza Emilio Chuayffet Chemor, las manifestaciones de los maestros se han intensificado pese a que el pasado 1 de junio sostuvieron un diálogo con funcionarios de la Secretaría de Gobernación (Segob), mismo que no generó nuevos acuerdos.

En entrevista con Ciro Gómez Leyva para Grupo Fórmula, el secretario general de la sección 22 de Oaxaca, Rubén Núñez Ginés, afirmó que la suspensión del programa para evaluar a los profesores no satisface ninguna de los puntos de su pliego petitorio, mismo que presentaron a Segob el 1 de mayo.

Núñez Ginés afirmó que detener las acciones para impedir las elecciones el próximo 7 de junio “no es un asunto negociable”.

Esta declaración toma validez en distintos hechos como los suscitados en la Junta Ejecutiva Distrital 8 de Oaxaca donde integrantes de la coordinadora hicieron que aproximadamente 15 soldados abandonaran las instalaciones de la junta distrital del Instituto Nacional Electoral (INE) en la entidad, para la posterior sustracción de boletas y papelería electoral.

Tras esto, los profesores anunciaron que todos los militares que se encuentren en las demás juntas del estado (10 más), serán desalojados; tal fue el caso de la junta distrital número 9 donde un grupo de encapuchados echaron a los soldados que resguardaban dichas oficinas en el poblado de Santa Lucía del Camino.

Pero los actos no se limitan a tomar oficinas del INE, pues en el mismo estado hay un desabasto de combustible a causa del bloqueo que desde ayer mantienen miembros de la CNTE en la planta de almacenamiento de PEMEX.

Sin embargo, no es solamente la coordinadora quien se manifiesta a favor de boicotear las elecciones, pues en Tixtla, Guerrero, la carretera federal que conduce a Chilapa fue tomada por habitantes de la zona, a la vez que estudiantes de la Escuela Rural Normal de Ayotzinapa hicieron lo propio en la caseta de Palo Blanco de la Autopista del Sol, bajo la misma consigna.

En esta entidad también se han presentado casos de extracción de material electoral. La noche del 1 de junio cerca de 90 mil boletas de un distrito electoral fueron robadas y calcinadas por un grupo de aproximadamente 20 hombres quienes se encontraban con los rostros cubiertos.

Los actos contra el proceso electoral del próximo domingo que renovará a la Cámara de Diputados, cientos de alcaldías por todo el país y nueve gubernaturas, también se han hecho presentes en Puebla y Veracruz donde oficinas del INE fueron blanco de ataques con artefactos explosivos.

Estas movilizaciones, según declaró el propio Rubén Núñez, sólo se detendrán hasta que su pliego petitorio sea cumplido donde, entre otras, destacan la exigencia de la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos, la revocación total de la reforma educativa, aumentos salariales y la inclusión de los profesores como beneficiarios del ISSSTE.