El Papa Francisco aprobó la creación de un tribunal para juzgar a los obispos católicos negligentes, que encubran casos de abusos sexuales contra menores de parte de clérigos, y que se originen en sus diócesis.
Federico Lombardi, portavoz del Vaticano, informó este miércoles en rueda de prensa que este “tribunal especial”, que funcionará dentro de la Congregación para la Doctrina de la Fe, es una decisión que tomó el Papa, después de celebrar una reunión con los nueve cardenales que lo asesoran para el gobierno de la iglesia universal.
El objetivo de la medida, es lograr la total responsabilidad de parte de los obispos, que tienen la autoridad directa sobre todos los sacerdotes de sus respectivas diócesis.
En las sesiones del consejo cardenalicio, también conocido como C-9, —organismo de asesoría al Papa en temas de prevención de los abusos sexuales—, se estableció que el purpurado estadounidense Sean O’Malley presidirá la Pontificia Comisión para la Tutela de los Menores, de la que forman parte ocho mujeres y nueve hombres con experiencia en la materia. El Centro de menores, será dirigido por el jesuita alemán Hans Zollner en la Pontificia Universidad Gregoriana, que realiza una tarea pedagógica al servicio de las instituciones que lo consulten.
El nuevo Tribunal Apostólico será creado, junto con una Sección Judicial, en la Congregación. El Pontífice nombrará un segundo secretario, que ayudará al prefecto, el cardenal canadiense Marc Ouellet, en las cuestiones del tribunal y la Sección Judicial del mismo modo que el secretario actual, Luis Ladaria, constituye su segundo al cargo, para cuestiones doctrinales.
Las propuestas incluyen cinco puntos, que fueron aprobados por el Sumo Pontífice, que dio la orden para que se asignen los recursos necesarios para que se cumplan.
Un punto relevante es que se asignará a la Congregación para la doctrina de la Fe la competencia para juzgar los casos de “abuso del cargo” o “negligencia” de parte de los obispos, en lo que respecta a los casos de pederastia clerical. Además autorizó una nueva sección judicial, que llevará a cabo estos juicios y absorberá los procesos contra sacerdotes, que ya están en curso por delitos de abuso a menores, en distintas partes del mundo.
Estas determinaciones se constituyeron en un periodo de cinco años en vista de posteriores aumentos y para completar una evaluación formal de su eficacia.
Es la primera vez que el Vaticano tendrá un tribunal especial sobre estas faltas de los obispos, hasta el momento los casos de mala gestión —no solo de abuso, sino de otras situaciones escandalosas— eran tratados por la Congregación para los prelados.
Estas irregularidades de los altos jerarcas de la iglesia en diferentes países se incrementó. Un caso representativo es del de Bernard Francis Law, ex arzobispo de Boston, Estados Unidos, quien huyó de su país en 2002 y se escondió en el Vaticano para evitar un juicio por excesos.
Cuando era arzobispo subestimó las acusaciones contra varios sacerdotes y para contener las reclamaciones de arbitrariedades determinó cambiar a los párrocos de iglesia, incrementando de esta forma el número de víctimas.
Nota: ABC, España y El Universal.
